Después de los exitosos últimos trabajos del otrora vocalista de DEEP PURPLE y BLACK SABBATH (tales como Soul Mover y el gran trabajo con el guitarrista Tony Iommi, Fused), en el presente año Music For The Divine se revela como una exquisita línea de fusión entre rock y funk, atrayente por la colaboración de integrantes de RED HOT CHILI PEPPERS como John Frusciante y Chad Smith (éste último ya colaborando con Hughes desde su lanzamiento del 2003, Songs in the Key of Rock), factores de gran importancia a la hora de evaluar el producto musical. El disco se inicia con una suave pero enganchadora melodía que engloba a “The Valiant Denial”: un buen tema de apertura; seguida por “Steppin’ On”, una neta demostración de funk, con melodías que incluso podemos asociar a bandas nacionales tan reconocidas como CHANCHO EN PIEDRA, y que comienza a abrir el apetito para continuar escuchando esta entretenida propuesta. “Monkey Man” hace resaltar la notable labor del guitarrista de RHCP quien, con su ya característico rock californiano, se encarga de darle pinceladas más pesadas a esta canción. Pero Hughes no se queda atrás: la voz de éste en “This House”, con un cierto tono de calidez y mucho sentimiento, añadida a instrumentos orquestales, configuran una hermosa balada.
Así, este disco es, en gran medida, ‘escurridizo’; se pasea por distintos estilos e incursiona en éstos con múltiples elementos como cambios de voces y distorsiones de guitarras: “Too High” y “You Got Soul” son ejemplos directos de lo que Glenn aún es capaz de realizar con su garganta, acompañado por una destacada percusión. “Frail” remite nuevamente a la atmósfera melosa de “This House”, pero sumándole una pizca de melancolía transmitida con gran intensidad. La influencia de GLENN HUGHES es notoria a estas alturas: cada vez más, a lo largo del disco y de su carrera, sus composiciones reflejan la atmósfera del rock de aires californianos; empero, sin dejar de lado una cara más pesada apreciada en temas como “Black Light”. Un medio tiempo con una desgarradora voz es lo que mejor podría resumir a “Nights In White Satin”: ¡cómo conserva su instrumento musical (la voz, por si acaso) a pesar del transcurso temporal!
Da un honesto agrado saber que personajes de este calibre, con una gran trayectoria musical, tengan la capacidad de, a través de este tipo de instrumentos, asegurarnos un lanzamiento sólido, dinámico y que no se estanca en un único estilo, sino que se da cuenta que la evolución y la novedad pueden ser una muy buena llave para que la música se expanda dentro de sus mismos límites.
Volviendo a lo musical y concluyendo. A pesar de que el ritmo de “This Is How I Feel” puede salir un poco de la gama musical presentada en general, el final es espectacular: delicadas notas de teclado y acordes de guitarra abren y recorren el cierre “The Divine”,grand finale para un trabajo que remarca el buen momento por el que pasan sus proyectos. Music For the Divine es otro punto bueno y un deleite para las mentes abiertas ansiosas por algo nuevo.
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