Para que voy a mentir, este ha sido uno de los discos que siempre he querido tener en mi colección,
RAINING era de las típicas bandas que se presentaba en ese querido y añorado antro metalero llamado Bar Calabozo, un lugar que albergó a un puñado de bandas que hoy por hoy cuentan con producciones y se están haciendo camino es nuestra escena metalera como
DARKEMIST,
BATTLERAGE,
TIMECODE,
ZOHAK,
VALKIRIA y
NUCLEAR (si mal no recuerdo los ví un par de veces ahí) por nombrar algunas, escuchar a cualquiera de estas bandas es sinónimo de buenos y cerveceros recuerdos.
La agrupación está formada por Juan Pablo Arancibia en la voz, Sebastián Osorio y Cristián Salinas en las guitarras, Marcos Zavala en el bajo y tras la batería está Jonathan Villela.
Pain Machines es el primer LP de la banda, anteriormente han estado presentes en compilados y habían lanzado
Game of Death, un demo del cual este disco heredó algunos temas. Musicalmente la banda tiene claras influencias de
ACCEPT y
MERCYFUL FATE, esto es un heavy potente con una voz aguda y agresiva, guitarras muy rápidas y una base rítmica acelerada, fuerte y con bastante protagonismo.
El disco parte con “Turn it Off!!!”, un combo directo a la cara para iniciar, debe ser una de las canciones más agresivas de la placa (sino la más), guitarras agudas y rápidas apoyadas en una batería que comienza golpeando fuerte desde un inicio y una voz que mantiene un desgarrador tono agudo durante toda la canción incrementando esto en el coro son los factores que marcan este tema, si a este corte se le suma “Pain Machines” y “Enjoy the Hell” que continuan en esta misma línea tenemos trío inicial demoledor, energía cruda para demostrar que es lo que se trae la banda.
En el disco también encontramos temas como “Silent Sin”, “Game of Death”, “Mental Power” y “Waiting for Hell” que vienen a bajar un poco las revoluciones, tiradas mucho más hace un heavy clásico, algo más relajado sobretodo en las líneas vocales y en el tempo de la canción que si bien no deja de ser rápido no es tan veloz como otros temas de la placa.“I Want to Live”, el séptimo corte, es algo así como el ojo del huracán, una balada en medio de toda la veloz vorágine, con coros llenos de pasión y un solo de guitarra espectacular, quizás esta sea de las canciones más llamativas dentro del disco.
Para cerrar
Pain Machines nos encontramos con cuatro temas de grueso calibre. “Scream for Blood” debe ser el tema más rockero del LP con unas guitarras que llevan un compás más bien relajado pero con un ritmo bien pegajoso. Luego viene “Destroy” y los thrasheros riffs de “Eleventh” que están acompasados perfectamente para no parar de cabecear al ritmo de las guitarras. Para el cierre nos dejan “Legacy Of Evil” canción que personalmente fue la que más me gusto, parece un tributo tácito al
JUDAS PRIEST de fines de los ochenta, con una actuación sobresaliente de J.P. Arancibia quien está más que bien en todo el disco pero acá destaca con unos agudos tremendos, una canción demoledora que funciona muy bien como el broche de
Pain Machines.
El sonido del disco está muy bien logrado, se escucha nítidamente a cada integrante de la banda y musicalmente cada uno está muy bien en lo suyo, quizás quienes más destacan en este aspecto son Sebastián en la primera guitarra, hay canciones con solos realmente notables, el ya citado J.P. Arancibia en la voz y Jonathan Villela quien lleva perfectamente el compás y no satura las canciones con el doble bombo, lo saca en momentos justos.
Pain Machines es un tremendo disco, logra mantener una línea muy enérgica en los casi cincuenta minutos que dura el disco, sin saturarlo ni sonar monótono, si bien
RAINING no propone nada realmente nuevo logran rescatar un estilo poco explotado en nuestra escena y lo adoptan como su sello, recomendable para cualquiera y un deber para los asiduos al ‘Calabozo’
[Sitio Oficial de RAINING]