Hay ciertas cosas que con el pasar de los años parecen ser inamovibles, dogmas, situaciones que son comprobadas empíricamentes y que es imposible llevarles contra. Dentro de esas cosas está el hecho de que RATA BLANCA tiene dos núcleos amalgamados, dos corazones que forman un solo cuerpo, que los otros órganos de la Rata pueden funcionar, pero si no están esos dos espíritus complementarios, el asunto no funciona. Es cerebro y corazón, es Walter Giardino y Adrián Barilari. Empíricamente comprobado, cuando faltó Adrián, RATA BLANCA no fue lo mismo y el pequeño prodigio vocal nunca logró despegar en su carrera solista, a pesar de su buen disco solista.
Y de eso nos hemos podido dar cuenta desde la vuelta de Adrián el 2002, con una formación consolidada y con un muy buen par de discos anteriores, nos llega este "Reino Olvidado", que desde los primeros acordes de su tema homónimo, nos indica que el camino de RATA BLANCA, ése que alguna vez fue de fuego se afirma aún más y se recorre con menos nervio. Es que los argentinos ya están curtidos. Son, sin lugar a ninguna duda, la banda más importante de heavy metal y de rock duro de Latinoamérica y hoy, con más de 25 años de trayectoria, podrían estar sentados viviendo de los royalties que dejaron y siguen dejando los temas clásicos, de tocar sólo clásicos con un estadio o teatro lleno de manera garantizada. No quisieron hacer lo que hacen muchas bandas y vivir del recuerdo, sino que siguen lanzando muy buenos discos, canciones exquisitas de las que pueden aferrarse sin necesidad de mirar 20 años atrás. O acaso una canción como "Talismán" no dan ganas de corearla a todo pulmón?. Los trasandinos tienen un magíster en buenos temas lentos, en baladas muy bien logradas. "Volviendo a Casa", "Aún Estás en mis Sueños" son un par de correlatos contemporáneos de lo que en su momento fue "Mujer Amante". Pero creo, de manera muy personal que esta "Talismán" es la mejor rock ballad de la nueva era de los argentinos. Raro el que no la hayan tocado en su última visita a Chile.
Pero el disco tiene rock and roll, filoso, mordaz, con letras inteligentes y directas. "71-06 Endorfina", "Diario de una Sombra", "No es Nada Fácil ser Vos" son la muestra de que el rock de raíz blackmoriana son la base de un muy buen disco. El grandote Giardino todavía tiene combustible para seguir componiendo y para seguir siendo el cerebro en la banda. Son todos los temas de su autoría y si bien a veces eso es complejo, pues se cae en el vicio de la autocopia, en el nuevo trabajo de los argentinos ese "vicio" no se hace notoria, más bien lo que hace es seguir una línea compositiva, mantiene una esencia súper clara.
Pero este núcleo tiene una segunda alma, o más bien quien pone la voz a las ideas de Giardino y ése es Adrián Barilari, un portento vocal, al cual no le hacen mella los años, sigue teniendo una voz impresionante. Personalmente creo que en cada disco se supera aún más, algo que por momentos parece imposible. Cada tema de RATA BLANCA no podría tener otra voz que no sea la de Adrián. Desde los acordes épicos de la rápida y galopeante "El Guardián de la Luz" (temazo, pero temazo, qué solo el de Giardino), pasando por la emocionante y evocativa "Cuando Hoy es Ayer" que cierra el disco o la más clásica "El Círculo de Fuego", Barilari nos entrega talento a raudales, emoción e intesidad venidas desde su garganta.
Pero no podemos ser injustos con el resto de la banda. Hugo Bistolfi es el que regala atmósferas desde su teclado, es el soporte sonoro de Rata Blanca, que contrasta con el peso de Fernando en la batería y Guillermo en el bajo. Qué bueno por la banda mantener una formación estable.
Es reconfortante que una banda a la que has seguido por mucho tiempo siga sorprendiéndote, siga regalándote excelentes temas. Si bien éste no es un álbum perfecto, es de los muy buenos discos que nos ha regalado el 2008. RATA BLANCA muestra porqué tienen el lugar en el que están. No se duermen en los laureles y mantienen la senda, ese camino del fuego tan personal, una banda que mantiene su reinado dentro del heavy metal en español. Este "Reino Olvidado" es quizás el disco más sobrio visual y musicalmente de esta nueva época de los argentinos, que no olvidan la simpleza del rock and roll, sin caer en artilugios, con una receta probada que los hace mantenerse con una salud envidiable. Un disco directo, un buen momento de rock.
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