Para los que no les suena mucho, ROSS THE BOSS, fue el guitarrista de la que quizás fue la época más prolífica de MANOWAR. Desde el “Battle Hymns” hasta el gran “Kings of Metal”, cuando los americanos lanzaban discos cada año y no gastaban su tiempo haciendo sólo DVDs. Luego de su partida de la banda de Adams y DeMaio, se le pierde un poco el rastro, pasó por un par de bandas sin mucha pompa, hasta que el 2008 vuelve a tomar su nombre propio para lanzar este “New Metal Leader”, formando banda con Patrick Fuchs en la voz, Carsten Kettering en el bajo y Matze Mayer en la batería.
Y desde el principio notamos que hay mucho y quizás demasiado de influencia de su banda materna (a pesar de sus inicios en THE DICTATORS). Primero por el arte, el águila tan propia de los autoproclamados “Kings of Metal” y segundo lo musical. Desde el inicio con “Blood of Knives” se nota el influjo de MANOWAR. Es un buen inicio, pero nada tan despampanante. Hay mucho del heavymetal clásico de la banda mater ya nombrada, además de algo de RUNNING WILD, con un Patrick Fuchs en la voz, que le pone ganas, pero que tiene un registro bastante limitado.
Y el adn de MANOWAR se marca aún más en temas como “I Got The Right” o “God of Dying”, tanto en lo musical como en lo lírico. También hay influencias del heavy metal más clásico en la potente y rápida “Death or Glory”, con mucho de “Rapid Fire” de JUDAS PRIEST (en donde se demuestra que con una mejor voz el tema podría haber ganado mucho más) o la muy bien lograda “Plage of Lies”, que me recuerda un poco a SAXON. Como podemos apreciar, el heavy metal ochentero es la base musical de este lanzamiento del jefe Ross. Es que no puede ser de otra forma, cuando estamos hablando de uno de los formadores de una banda influyente (aunque de calidad cuestionable) como lo es MANOWAR.
Es un disco muy fácil de escuchar, tiene canciones muy digeribles, como la hímnica “May The Gods Be With You” y otras bastante olvidables como la aburridísima “Constantines Sword”, pero que en la suma deja un agradable sabor de paladar.
Recomendable para quienes gozan del heavy metal de raíz un poco sucia, pero que cuenta con el agregado de un mejor sonido que lo que podría haberse logrado hace veinte años. Es, como la moda lo indica, la vuelta a lo clásico. Ahora, si te gusta MANOWAR y su legado es un disco obligado. Personalmente lo encontré honesto, ROSS THE BOSS no podría, por su historia, haber hecho otro disco que no fuera éste, tiene momentos destacados, sobretodo en los solos, que están bastante potentes y muy buenas canciones, que quizás con un cantante a la altura de las circunstancias (hay agudos que son desagradables auditivamente) podría haber tenido un resultado aún mejor.
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