Hace tan solo unos días, puntualmente el 12 de mayo del presente año, los suecos de VOMITORY volvieron a reventar oídos con lo más nuevo de su “Swedish Beer Metal”, que a modo de celebración de sus 20 años, impregnan la placa con ese sello de inconfundible sonido. Aunque quizás a ratos pierden un poco de aquél cien por ciento brutal Death Metal ofrecido en su, según yo, mejor disco Blood Rapture.
Y bien “The carnaje rages on”, es un puntapié con escupitajo incluido de violencia, donde Gustaffson y compañía masacran realmente sus instrumentos, de potente riff y 666% actitud, de esa que los ha acompañado en toda su carrera. Los blast beats no se hacen esperar y el vozarrón de Rundqvist no cambia en lo más mínimo. Luego “Serpents” es de esos temas que tiene VOMITORY como pa’ bacilarlos con su buen mosh, no recurren a rápidos ritmos de batería, más bien son enérgicos complementados magistralmente con un solo con el que arremeten Gustafsson y Östlund.
Ahora bien, la tercera canción presta para pensar que EXODUS tuvo algo que ver con la formación de los suecos, no por nada lleva por título “A lesson in virulence”, que podría ser algo así como una versión gore del mítico tema de los thrashers gringos, pero no, es lo más cercano al verdadero y asesino Death Metal de Suecia, ese más bien lento y avasallador, pero sin dejar de lado la brutalidad que inyecta a su propia manera VOMITORY.
Carnage Eurphoria, canción a canción demuestra que en efecto es una especie de conmemoración de todo el trayecto de la banda, y queda plasmado a lo largo de los 38 y algo minutos que dura. Así “Ripe cadavers” es de corte ágil y chacal, con riffs bien thrashers, pero ejecutados con guitarras graves y cambiantes, y con un sutil agregado de redobles de los tarros, demás del vomitivo y sucio bajo de Rundqvist.
En este punto de la reproducción se encuentra el tema, nuevamente según yo, más agresivo de la entrega, “Rage of honour”, que hace que el cuello se mueva por inercia, rapidísimo y brutal, solo como VOMITORY puede hacerlo.
Un tanto más adelante entra en escena “Deadlock”, otra de las cargas pesadas del disco, que es una ráfaga de balas cargadas de odio y muerte, y aquí hago la relación con la carátula, ya que la mística da para imaginarse mediante que proceso quedó así ese cráneo, lleno de balas y ganchos cubiertos de sangre.
“Possessed” es otro tema que arroja cuerpos lacerados y guerra a cada segundo, pura carne molida. Por último “Great deceiver” entra para cerrar una genial producción, con un sonido de marcha de guerra, en la que no hubo sobrevivientes, algo así como en un frío infierno nuclear.
VOMITORY cumple 20 años y lo celebró en grande, además del merecido carrete que se pegaron, el DVD que lanzaron y por su puesto Carnage Euphoria, que cumplió con lo que muchos esperábamos, más de ese asqueroso y carnaza sonido característico de los suecos.
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