Un interesante ejemplo de doom metal es el que nos entregan los ACID WITCH en este disco, su debut discográfico, de la mano de Razorback Records. Que sea su debut no significa que no tengan experiencia: Lasse Pyykkö, el vocalista, ha participado en varias agrupaciones; actualmente forma parte de los reformados death/thrashers finlandeses PHLEGETHON y, además, de la novel banda doom/death HOODED MENACE. Por su parte, el guitarrista “Slasher ”Dave hace poco lanzó un disco solista bajo el nombre de HORRIFIC. Bueno, esto último no es exactamente experiencia, pero sí una muestra de que a estos gallos no les faltan ideas ni potencial para trabajarlas. En el caso de este disco, Witchtanic Hellucinations, tenemos una particular mezcla de elementos -death, doom, sicodelia, horror- que le otorgan una identidad absolutamente única; es una lástima que este disco no haya tenido la cobertura que se merece, porque está bastante bueno.
¿Por qué es bueno? Porque no es el típico álbum de doom death; si bien tenemos unas guitarras de riffs gruesos y bajos saturados, con ritmos lentos y voces guturales, en distintos momentos ello es matizado con toques de doom tradicional, particularmente los solos, que suenan bastante “ácidos” por momentos; hay ritmos y riffs más “setenteros” que la cresta, y si le agregamos los teclados, que tienen un sonido análogo y sicodélico... demonios, es casi como escuchar a unos DEEP PURPLE guturales... eh, ok, no tanto. Lo bueno es que la mezcla no resulta forzada, y cada elemento se acomoda bien junto al otro. En ese sentido me recuerdan a RUNEMAGICK y su disco Darkness Death Doom, que también llevaba unos teclados muy setenteros en un par de temas.
En general diría que el disco está lleno de detalles que le dan identidad. La voz de Lasse, por ejemplo, siendo gutural, en algunos momentos suena más como una conversación, dejando de lado esa cosa forzada; siempre bien ronco pero sin llegar a extremos “monstruosos” ininteligibles. Los teclados por su parte, aunque no suenan en todo momento, si son un elemento distintivo, logrando un sonido a medio camino entre el soundtrack de película de terror de fines de los '70 y lo sicodélico, como en el tema “The Black Witch”, donde suenan como un órgano con parlantes Leslie (el equivalente al efecto wah-wah en la guitarra, más o menos), digno de un tema de GOBLINS.
Y a propósito de aquella banda italiana, la atmósfera general del disco es como la de una vieja película de terror, una sensación familiar que te dá escalofríos pero al mismo tiempo te divierte. Porque este disco, si hay algo que no es, es eso: aburrido. Los temas en general son cortos, y entre una cosa y otra, el tiempo se te pasa volando. Como con una buena y vieja película de terror. Si con la intro de “Cauldron Dave” ya parece que vas a escuchar a Vincent Price presentandote una historia, o que desde las aguas de un lago va a salir a un tipo grandote con un machete en la mano.
Un buen debut para esta banda, que además debuta con un sello propio y muy particular en su música, con una identidad, algo que siempre será una ventaja en el mundo del metal. Si disfrutas del doom y de las películas tipo “Halloween” o “Martes 13, éste álbum es preciso; si además se te ocurre mezclarlo con otras “sustancias”, puede que tengas alucinaciones...
|