Luego de el inesperado quiebre en la banda de Olaf Thorsen, VISION DIVINE con la salida de Michele Luppi, la aparición de el correcto “9 Degrees West to the Moon” y la vuelta de Fabio Lione con los italianos, Luppi aparece de nuevo en escena con una banda que llevaba un par de años de gestación pero que recién ahora en 2009 nos presenta su sorprendente debut “One of a Kind” con su banda KILLING TOUCH.
Luppi ha pasado a ser ese tipo de voces que por el solo hecho de aparecer en los créditos de algún albúm parece ser un deber escucharlo y este disco en especial es un híbrido entre lo mejor de Michele Luppi’s Heaven (su albúm solista) y lo más “cañero” y directo de Vision Divine, pero sonando más fresco y pesado (progresivo) a momentos, pasando a ser un disco imposible de comparar con nada que le hallamos escuchado antes, dándonos como resultado una placa en donde el talento de este vocalista se muestra a lo largo y ancho paseadose por todos sus rangos y matices, con riff potentes y galopantes hasta bellos y solemnes fraseos, dando como resultado un álbum surtido en cuanto a estilos y ritmos, lo que hace que este disco te mantenga expectante durante todo su desarrollo. La lista de músicos si bien no son de renombre con exepción de algunos de sus compañeros de banda en MR PIG, cumplen un rol relamente sobresaliente y con el mismo Luppi haciendose cargo de los pianos y teclados.
Pero bien vamos a lo musical. Comenzar diciendo que es un disco conceptual basado en el libro de Stephen King, “The Dead Zone”, acompañado de una gráfica muy bien cuidada, oscuridad y elegancia podriamos definir como los conceptos desarrollados en términos de diseño con, una bella ilustración de portada la que aporta bastante para hacer aún más apetitoso este disco.
El arranque súbito lo da el tema “The Touch”, una canción de ritmos cambiantes y galopantes, Hardrock y heavy por los 4 costados pero matizando a la vez con atmósferas lentas de piano y teclados, con coros emocionantes y la voz de Luppi brillando desde el primer momento, un comienzo prometedor sin ninguna duda. “Black Ice” es un corto pasaje de guitarras acústicas más la voz de luppi que sirve de puente para la “cañera” “Wheel of Fortune”, con uno de los mejores estribillos de el disco, un riff machacante y ritmo incansable, con muy interesantes atmósferas en teclado, “Mimicking Death” es más lenta en sus revoluciones pero no por eso menos intensa, una canción más simple en su estructura y desarrollo, pero muy bien ubicada en el disco, a destacar el solo de guitarra, sólido y preciso. “The Danger Zone” nos pone arriba de nuevo, una canción en la vena más powermetalera, que alguna vez ya le escucharamos a Luppi con los ya mencionados Vision Divine, pero aún notándose el toque personal, incluyendo partes más lentas y progresivas incluyendo pianos, que estas alturas ya son una marca personal de el disco. “One of a Kind” lo confirma, un medio tiempo con el piano y la voz de Luppi como protagonistas, pero también con interesatísimas partes eléctricas, quizás uno de los temas más bajos de el disco, pero aún manteniendo buen nivel. “Tommy’s Cane” es uno de los puntos altos de el disco de comienzo intenso y vertiginoso introducido por unos suaves acordes de teclado, se muestra como un tema melódico, punzante y a la vez muy fuerte en intensidad por sus cambios constantes en el ritmo y Luppi mostrando diferentes facetas con su garganta, sin ninguna duda uno de los mejores momentos de la placa.
“Still Walking” es un instrumental en piano, que sirve para hacer un descanso a modo de interludio para el disco, si bien a pesar de estar muy bien ejecutado se puede hacer un poco largo, de hecho lo es, con algo más de 8 minutos de duración, creo que es necesario para bajar las revoluciones de muy buena manera y continuar con la caña de “Walls of Sympathy” un tema con un ritmo penetrante en la batería y pesados riff, cortantes y filosos más un estribillo melódico y Luppi luciendose a tope con su voz un canción con vértigo y potencia en los solos, otro de los puntos altos de el disco, le sigue las más “hardrockera” , “Falling Away” mucho más melódica y fácil de digerir, pero sin perder el buen gusto y la elegancia, también con un estribillo muy bien creado, de esos que te provocan mover inconscientemente. La revoluciones bajan algo más con la Semi-acústica “Justify”, con Luppi una vez más de protagonista, en una bella melodía de piano y guitarras acústicas, más unas muy bien incluídas guitarras eléctricas ejecutando sentidos y melancólicos solos. Un abrupto corte con guitarras filosas y punzantes dan el inicio a la oscura y siniestra en su inicio “Thy Will Be Done”, incluyendo algunas voces “guturales” y un coro que rompe con la oscuridad y que otorga la escencia melódica que tiene todo el disco, más algunas partes lentas con atmósferas de piano, hacen de esta canción una de las más interesantes, con solos muy bien ejecutados y mucho vértigo en su desarrollo, para cerrar un disco redondo y sin puntos débiles por donde atacarle.
Luppi junto a sus KILLING TOUCH, demuestra que puede seguir haciendo música de calidad y mejor aún siendo original en su propuesta, mostrando un faceta quizás más progresiva, pero sin alejarse completamente de lo que ya le conocemos en su curriculum, luego se su aclamado paso por VISION DIVINE. Este disco nos trae una vez más al Michael Luppi que todos queríamos escuchar y que no podrá dejar indiferente a ninguno de sus seguidores, tanto por su calidad vocal como por su propuesta musical, sin duda uno de los buenos disco de este 2009.
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