BLOOD RED THRONE es sinónimo innegable de brutalidad. Una exportación no tradicional de death metal proveniente de Noruega que “como que no quiere la cosa” ya va por el quinto disco llamado Souls of Damnation. Nuevamente Tchort (conocido por sus trabajos en CARPATHIAN FOREST, GREEN CARNATION y su breve paso por EMPEROR) y sus secuaces unieron fuerzas para volarle la cabeza al respetable metalero con su sanguinolento death metal. A continuación, Souls of Damnation.
Pese a que las diferencias entre un disco y otro de éstos noruegos no se encuentran tan definidas, existen discos que impactan más que otros. Personalmente hablando, Altered Genesis me llegó más que Come Death, por ejemplo. Asimismo, Souls of Damnation me llegó tanto como Altered Genesis y creo que va a constituir una de las buenas inyecciones de death metal a la vena disponibles para éste año. Difícil no engancharse con un disco que abre con un tema como “The Light, The Hate” que es una verdadera “patá en l’hocico” (nada de intros huevonas ni fades-in eternos; dan gusto los discos que empiezan chacales de inmediato, esos discos que ni siquiera te invitan a una piscola antes de mandártelo a guardar en tu oído) y que cierra con un tema cuyo final roza el death metal más taquillero mezclado con el melódico de verdad (nada de cosas mamonas) como “Ten Steps of Purgatory”..
Manteniendo el mismo sonido corrosivo, con harto riff asincopado y con sus ligeros toques de ZYKLON, MORBID ANGEL (como por ejemplo en “Human Fraud”, que suena muy a lo Formulas Fatal to the Flesh en muchos pasajes) y CANNIBAL CORPSE (el principio del tema “Demand” no puede ser más parecido a “Make Them Suffer” de los gringos), BLOOD RED THRONE repta alrededor del trono del death metal para encaramarse de a poquito en él. Por ahí leí que el bajista Erlend Caspersen (quien, dicho sea de paso, tiene un largo currículum con bandas de la talla de SPAWN OF POSSESSION, DISMAL EUPHONY y actualmente DEEDS OF FLESH) vendría siendo una especie de “Alex Webster europeo” y sinceramente en éste disco refuerza esa idea: en los discos anteriores de BLOOD RED THRONE el bajo suena brutal; no obstante en Souls of Damnation se va desligando cada vez más de las guitarras para correr con colores propios, lo cual no es muy común en el death metal. Es más, podríamos considerar que por ése lado se encuentra el factor diferenciador entre una placa y otra de éstos noruegos (aun así, ésta diferencia no es mucho mayor respecto de sus trabajos previos como se señaló con anterioridad).
Para cerrar, haciendo poder de síntesis podemos decir que quienes gozan con las bandas nombradas como referencias, perfectamente podrán disfrutar de la nueva placa de BLOOD RED THRONE, la cual no marca una evolución ni mucho menos en la carrera de la banda (personalmente sigo prefiriendo el disco Altered Genesis, pero Souls of Damnation me parece una más que buena aproximación), pero para tomarse un ron escuchando death metal de primer nivel, está más que bien.
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