Un nuevo disco de DREAM THEATER siempre despierta la curiosidad de muchos. Sus fans, defensores acérrimos de la banda de Petrucci y Portnoy (claramente “los que la llevan”), verán en cada nueva entrega de este grupo “el” CD del año, sin lugar a dudas. Otros, aquellos que escuchamos Dream de manera esporádica, sólo esperamos escuchar un buen disco, que ojalá traiga la genialidad de placas como el Awake o el Images. También habrá gente que escucha el CD sólo para criticar el rumbo que han tomado estos norteamericanos…en fin, una banda que despierta reacciones tan dispares siempre es interesante de escuchar.
Para los fans del Dream “clásico”, esta placa se unirá al rumbo que la banda ha trazado en los últimos años, optando por temas cada vez más largos, afinaciones bajas y altas revoluciones musicales, destacando, en general, la pesadez de la música. En ese sentido, “nada nuevo bajo el sol”. Para los fans “acérrimos” de la banda, esta placa será una nueva obra maestra que trae lo mejor del repertorio de estos virtuosos músicos que cada dos años nos sorprenden con nueva música. Para los detractores, esta placa será otra pastilla para combatir el insomnio ¿Con qué postura nos quedamos?
Desde mi punto de vista, y no considerándome un fan acérrimo de la banda, creo que este Black Clouds & Silver Linings es lo mejor que han hecho desde el Train Of Thought. Riffs desgarradores y agresivos, temas bien acelerados, aunque con la mezcla patentada que Dream Theater ofrece, cargada de matices y partes que a cualquier fan de la música le harán quebrarse el mate para entender.
La propuesta musical de la banda se consolida en este disco, y suena absolutamente cohesionada. Claro, la banda se refiere al CD como “4 temas épicos y 2 singles”, y tienen toda la razón. El inicio con “A Nightmare To Remember” (16:11) pone las cosas en claro para lo que se viene en los más de 70 minutos de duración del álbum. Un oscuro comienzo, con un potente riff (que recuerda inmediatamente al Train Of Thought) y un intermedio reposado, en donde escuchas la secuencia completa de la pesadilla que LaBrie relata en el tema: un choque, las ambulancias y los sonidos del hospital. Rudess y Petrucci mandándose un duelo de antología, cargado de virtuosismo y licks imposibles y Portnoy encargándose de cantar una buena parte del tema. Para mí, un gran inicio.
Luego, vienen de la mano los dos “singles” del CD. “A Rite Of Passage” (8:36) continúa con lo plasmado por la banda en el buen Systematic Chaos, con una estructura que se pasea por los sonidos pesados, pero con un coro bastante agradable y muy ganchero (casi sacado del Falling Into Infinity), sumado a un muy interesante intermedio y un solo inspiradísimo de Petrucci. Una sabia elección como primer single. A esto continúa “Wither” (5:26), un lindo corte, que es la primera bajada de revoluciones y que de todas maneras será muy bien recibida por las radios (y los fans) como segundo single del disco.
Los otros 3 temas que componen la placa reparten una cantidad de recursos asombrosa. “The Shattered Fortress” (12:49) es la culminación de la “opus” de Portnoy referida a la terapia de los 12 pasos, y que se inició con la genial “The Glass Prison”, en el Six Degrees. Este tema presenta una especie de “reconto” de las demás entregas de esta saga, por lo que a todos nos parecerá conocido. Un final que no guarda muchas sorpresas, y que se encarga de culminar el ambicioso proyecto de Portnoy.
Luego es hora de sorprendernos, y emocionarnos, con la espectacular “The Best Of Times” (13:09), tema dedicado al padre de Portnoy, con una letra muy emotiva y cargada de sentimientos. A mi parecer, es uno de los mejores cortes que la banda ha compuesto en el último tiempo, y un tributo merecido para el padre de Mike, una persona muy influyente en su vida. Creo que, sin lugar a dudas, es el mejor tema del CD, y uno que pinta de inmediato para considerarse como un nuevo clásico de la banda. TEMAZO.
Y para el final nos encontramos con la épica “The Count Of Tuscany” (19:16), que sin duda será un deleite para los fans de la veta mas progresiva de Dream. Toda la influencia de bandas como Pink Floyd resalta en el intermedio de este corte, que es una tremenda manera de terminar este muy buen álbum.
Detallar todos los aspectos de temas tan largos es una tarea titánica y que aburrirá a más de alguno (yo incluido). Referirme a la “performance” de Petrucci, Portnoy, Rudess, LaBrie y Myung es un ejercicio inútil. Los tipos son verdaderos maestros de sus instrumentos y eso queda claro a cada momento. El sonido y producción son excelentes, y además el arte de Hugh Syme le da un gran valor agregado. Por si fuera poco, hay una versión especial con 2 discos extras, uno con 6 covers de bandas como IRON MAIDEN, QUEEN y DIXIE DREGS, y otro con mezclas instrumentales del CD completo.
Para cerrar, creo que este nuevo CD de DREAM THEATER es una placa digna de escucharse y, en muchos pasajes, disfrutarse. Para los detractores del grupo siempre habrá excusas y argumentos para criticar cualquier cosa que haga la banda. Para mí, este CD demuestra que las aptitudes musicales de este quinteto son difícilmente equiparables y que, a pesar de que en algunos pasajes parezca imposible, cada vez se complementan más como grupo, y el horizonte parece despejar las nubes grises, y augurar que la fama y popularidad de la banda seguirá creciendo con el tiempo. Si siguen haciendo trabajos así de buenos, pueden contar con mi adhesión.
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