DYING FETUS no se da descanso un segundo si quiera, pues es ardua la tarea de basurear a la sociedad en general.
Luego de quemar los cartuchos que le quedaban a War Of Attrition, Gallagher y compañía se re agruparon y al cabo de dos años lanzaron otro ataque a todas estas basuras de moral, política y religión armados con una metralla llamada Descend Into Depravity, que a leguas es bastante más brutal que su predecesor.
Quizás esta séptima placa contiene el sonido que los norteamericanos andaban buscando, un poco más alejado de lo que al Death Grind se refiere e infinitamente más cercano a una cuasi Brutal Death Metal con algunos tintes de magistral técnica, pero no los suficientes para que pierda el clásico sello de DYING FETUS.
Haciendo un poco corto el cuento, en poco más de media hora te revientan el cráneo con velocidad sin fin, de la mano de Trey Williams (batero) y Gallagher (guitarra/voz), con esos riffs tan apetecidos de la escena: completamente distorsionados y a mil por hora.
Claramente, se puede leer entre líneas un gran esfuerzo por parte de la banda, tanto así que lograron un sonido mucho más acorde a lo que están acostumbrados, que es despedazar todo.
El disco abre con una genial “Your treachery will die with you”, que a ritmo de guerra destripa idiotas moralistas.
Cabe mencionar que dentro de lo bien armada que está el álbum, hay algunos temas de más (y eso que son 8), de más por que son por poco calcos de otros, es decir, la línea de composición cambia muy poco canción a canción. Sin embargo hay temasos de culto, de la talla de “Hopeless insurrection”, “Ethos of coercion” (uno de los temas que más resalta entre los demás, debido al feeling que irradia y a su distinta estructura) o el mismísimo “Descend into depravity”.
Esta séptima entrega de los gringos de DYING FETUS vuelve a confirmar lo que comenté en el review de War Of Attrition, que tienen para rato, ¿y como no?, si donde cualquiera hubiese pensado que se iban a detener (en un sonido buenísimo y a primera vista sin posibles mejoras dentro del espectro del género), ellos siguieron agregando detalles que el headbanger y más allá, el fanático de DYING FETUS agradece.
Sin pensarlo dos veces, es de lo mejorcito que han mostrado los oriundos de Maryland…y es un discazo.
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