NILE tiene la virtud que no muchas bandas tienen que es la de ser comercialmente viable a pesar de lo difícil de digerir de la música que tocan (bueno, eso al menos en Estados Unidos y en Europa en donde son grito y plata: en Chile su venida se ha visto frustrada un par de veces como todos sabemos). Esto hace que cualquier apuesta que hagan los señores Sanders, Toller-Wade y Kollias sea totalmente a ganador (o por lo menos se tengan expectativas muy altas al respecto). Cabe agregar que Karl hace unos meses atrás anunció más influencias del Medio Oriente (había declarado que iba a incluir laúdes iraníes e instrumentos similares) en su próximo disco, del cual hablaremos ahora.
Those Whom Gods Detest es la nueva entrega de estos cabrones del death metal gringo que sucede al un tanto desgarbado Ithyphallic (2007), cuyo punto alto más recordado era un tema cuyo título era ridículamente largo y dudo que alguien recuerde (al menos yo no). Those Whom Gods Detest me recuerda bastante al Annihilation of the Wicked (2005) aunque sin el toque de majestuosidad que dicha placa tuvo en su momento (el que no se emocionó con “Lashed to the Slave Stick” mejor que se pegue un tiro).
Enfocándonos a esta placa 2009, nos damos cuenta que NILE no tiene intención alguna de hacer más entendible su maraña de maldiciones de civilizaciones que no podemos comprender a cabalidad, lo cual me parece excelente. La dupla Sanders-Toller-Wade nuevamente engendra algo inexorablemente complejo que nos obliga a darle varias escuchadas antes de agarrarle el hilo. Kollias cumple a la altura de lo que se espera para los tarros de NILE: impeque!
“Kafir!” es la canción encargada del puntapié inicial y junto con el sello característico de la banda incluye cánticos del Medio Oriente (algún dialecto arábigo que desconozco) que agregan un toque críptico, como salido de las catacumbas (una frase un tanto cliché tratándose de NILE, pero de verdad la intención es bien lograda).
Al igual como lo ha venido haciendo en otras placas, NILE incluye temas de distinta duración y asimismo con distinto impacto en el oído del amigo lector: el segundo tema, “Hittite Dung Incantation” tiene una pinta de single que no se la puede: riffs intrincados, pero agradables para quienes gustan del death metal técnico: lo mismo podemos decir de “Utterances of the Crawling Death”, cuyo principio suena con una cierta influencia de CANNIBAL CORPSE. “Permitting the Noble Dead to Descend to the Underworld “ también se encuentra dentro de ésta clasificación, más aun conteniendo algunos de los riffs más monstruosos del disco (sobre todo en el “coro”, si es que se le puede llamar así).
Lo que no suena para nada amigable es “Those Whom the Gods Detest”, un hit de ocho minutos que es lejos uno de los temas más espesos y llenos de arreglos de la placa y con unos berrinches guturales al viejo y conocido estilo “califont”. “4th Arra of Dagon” posee características similares, pero es excesivamente lenta como para prender al oyente: no me convenció mucho la verdad (excepto por el doble bombo de Kollias y por el coro casi al final), quizás una de las partes más "bajas" del disco (nótese las comillas para graficar la relatividad de la palabra).
Llegando casi al epílogo, “Kem Khefa Kheshef” es otra muestra de la monstruosidad de George Kollias (nuevamente el doble bombo – para mí que este tipo tiene un motor en las patas), complementada con las armonías de la dupla Karl-Dallas (mucho barrido eso sí, lo que no quita la genialidad de esta pista). “The Eye of Ra” si bien no es la quintaesencia de la discografía de NILE, hace bien su pega: brutalidad al máximo acompañado de buenos solos con intervenciones entre egipcias y heavy metaleras). “Iskander d’Hul Karnon” es el broche de oro de Those Whom the Gods Detest, es acá en donde los arreglos son enfocados en la guitarra más que en la composición propiamente tal.
Those Whom the Gods Detest deja la leve impresión de que Karl y Dallas pueden potenciarse aun más como dupla guitarrera (y como complemento: no tanto como independientes uno del otro) y eso de seguro que un fanático de NILE lo agradecerá con creces. NILE nuevamente nos trae una placa de élite en lo que a death metal respecta y es de esperar que no nos dejen pagando una vez más con una eventual visita a Chile: recuerden que la tercera es la vencida la mayoría de las veces.
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