¡El death metal sueco ataca de nuevo! Sí, señor. Por favor no confundir con el popular death metal saltarín y falto de testosterona, si no que death metal brutal y a la vena, ideal para comerse un sanguche de potito con pebre afuera de un clásico en el nacional. MISERATION es la banda en cuestión. Un buen exponente de buen death metal devastador, rompe cuellos, pero que no pierde la melodía y atmósfera mandinga en su repertorio.
Este quinteto sabe bien lo que hace. No se viene con rodeos ni con cuentos a la hora de ejecutar su música. El estilo de la banda es comparable con toda esa horda de bandas noventeras llámense: CANNIBAL CORPSE, IMMOLATION, HATE ETERNAL, sin embargo, le agregan esa onda del death sueco de bandas como BLOODBATH, en donde es indispensable contar con esa mezcla de melodía y crudeza que te lleva por lugares densos y retorcidos.
Durante los 9 temas que dura este disco, la chacalidad no para. A veces hay partes en donde los tiempos disminuyen para darle lugar a las guitarras y crear atmósferas que me recuerdan levemente a OPETH (No se asusten los que no gustan de OPETH, no es algo para alarmarse tampoco).
El primer corte del disco, Dreamdecipher, es un buen canapé para resumir lo que es “The Mirroring Shadow”. Los 2 minutos y tanto que dura te dejan pegado en el techo y pidiendo agüita. Una oda a los riffs carniceros y la velocidad extrema. Los demás temas siguen el mismo patrón, no pasan de los 5 minutos de duración, pero de que son chacales, lo son.
Otro punto importante es lo bien que suena el álbum. Los instrumentos y la voz suenan a un nivel increíble, con buen volumen y arreglos a la medida. Se nota un trabajo pulcro por parte del sonidista y en la ejecución de la banda. Excelente.
Tal vez algunos dirán que no hay algo novedoso o que rompa esquemas en lo nuevo de MISERATION, pero nadie puede negar que el producto suena bien, es rompe mate y que no da ganas de destapar una chela. Recomendable un 101% para los oreja de chancho y adoradores del ñachi.
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