Oliver Hartmann, quizás muchos no reconozcan su nombre, pero es un tipo que a pulso a construído una muy buena carrera solista, la que se complementa de gran manera con el curriculum que hizo como vocalista junto con AT VANCE, con discazos como “Only Human”, también a sido un fiel colaborador de Tobias Sammet en AVANTASIA, no solo poniendo la voz sino que también tocando de manera soberbia la guitarra (no nos olvidemos que él giró en el Tour de Scarecrow como la segunda guitarra), que mejor que eso, ya que su soporte en los coros resultó fenomenal.
Pero estamos acá para comentar su entrega solista, donde si tomamos como referncia el parrafo anterior, hay una vuelta de mano y es nada menos que Tobbias Samet quien aparece como invitado especial. “3” para quienes hemos seguido de cerca Hartman no decepciona, pero si deja la sensación de: ¿ y este disco a que hora despega?. Oliver coquetea con nuevos ritmos, incluido el funk, lo que hace a este disco mucho más rico y accesible, pero sin superar al fabuloso “Out in the Cold” o a “Home” aunque de todas maneras la propuesta sigue siendo interesante e incluso innovadora .
“I Won’t Get Fool Again" es la que da el inicio, un tema muy accecible y ganchero, con unos muy buenos efectos de teclado y un estribillo potente, Hartmann, sin ser una voz de aquellas, posee un timbre particular que seduce y este tema saca a relucir todas sus armas. Una canción llena de energía , gran apertura. Lo que viene puede desconcertar, pero en lo personal me parece un temazo, puro funk a la vena, que me recuerda mucho al sonido noventero de GLENN HUGHES, “From Outta Space” esta poseida por el groove y los ritmos funk, de bajo pesado y un coro sensual, además de un gran trabajo vocal. “Suddenly” es un medio tiempo lleno de melancolía, y de coro emocionante, donde los efectos en la guitarra salen a relucir bajo una melodía vocal realmente bella, otra de mis favoritas.
Las guitarras acústicas y la atmósfera fría de “All i Can Say” me recuerda a lo mejor de su disco debut “Out in the Cold”, repito lo bien que suena Hartmann y lo sensual de su voz, esta balada resulta grandiosa, sonando cómodo y emocionante, para cerrar con un bello piano. La vuelta arriba pero una vez con algo más de exploración de sonidos la da, “Right here right now” sonando más radial con los ritmos, un tema más bien bajo, pero que no desentona dentro del total del disco, un ritmo para seguir con el pie, especial para hacer cantar al público, y un solo de guitarra revitalizante.
Pasada la primera mitad el diagnóstico es bueno, pero sin sorpender, y los sonidos siguen con “Don’t Give Up Your Dream” de inicio lento y acústico, pero un toque más renacentísta, si podemos llamarlo de alguna manera, con muy buenos arreglos de cuerdas, un tema que se levanta medio camino para sonar eléctrica y con un muy buen coro nuevamente, además de un solo de guitarra de los que ya se echaban de menos para cerrar la canción, junto con la vuelta de las guitarras acústicas y los violines, una de las sorpresa de “3”.
Más heavy y cañera es “Broken down” con un riff cargado de fuerza, pero aún así es un tema que queda medio camino si lo que se quería era rockear, precisa y de ritmo pegajoso. Vuelta a las guitarras acusticas, para dar forma a la otra balada del disco, suave y delicada, demostrando una vez más que esta faceta calza perfecto con el estilo de voz de Oliver Hartmann, “Don’t break my heart” resulta ser de esos temas dificiles de olvidar y una vez más dejando claro que la voz es en la canción. “Lost in Havanna” tal como puede deducirse del título, resulta ser un tema juguetón, pero con muy buenos resultados, además de condimentar y sazonar mejor el disco, un melodía de rock bailable antes de dar paso al dueto que adelanté en los primeros parrafos, el cual resulta ser grandioso y épico, como ningún otro tema de este disco sonó: “Brothers” donde Sammet y Hartmann se complementan de gran manera, en un tema que tiene de todo, con un arranque tenue marcado por la voz de Hartmann con respuestas tipo diálogo con Sammet, donde no se deja esperar la intensidad, aunque si bien no es un tema rápido y powermetal como se podría esperar logra con creces su cometido, intercambio de estrofas y apoyos en los coros, la raya para la suma está acá in ninguna duda, un tema fuera de cualquier cliché esperado, logra emocionar y deja con gusto a poco ya que son algo más de 5 minutos de duración, una lástima. El final se deja caer de manera suave, algo más electrónico con el uso de efectos “Forgotten Innocence” es la manera en que se cierra “3”, delicada y de muy buen gusto.
Un disco que resulta mejor a medida que se le da más oidas, pero insisto, para quienes seguimos a Hartmann como vocalista no decepciona, donde no hay temor a la exploración, dando como resultado un disco original y lleno de emociones. Bien por Hartmann, siempre es bienvenido escuchar algo de este hombre.
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