Dentro de la moda imperante que existe con esta suerte de revival que abarca casi todos los estilos de metal de los años ochenta -desde lo más clásico y comercial hasta lo más extremo- surgen un montón de bandas y agrupaciones que sin mostrar nada nuevo y únicamente emulando un sonido manoseado hasta el cansancio no aportan realmente nada. Lamentablemente esta situación hace que cuando de verdad aparezca algún conjunto que valga la pena escuchar se nos hace mucho más difícil valorarlo como corresponde, este es el caso de HIGH SPIRITS, la nueva banda liderada por Chris Black -a quien alguno de Uds. conocerá por su trabajo en SUPERCHRIST- que sin mayores pretensiones y con una propuesta sencilla, directa y sin grandes adornos presentan su primera placa, la que desgraciadamente ha pasado bastante inadvertida hasta el día de hoy.
Este disco homónimo se compone por los temas de sus dos demos los que fueron lanzados a principios del año pasado además un par de canciones inéditas. Lo que HIGH SPIRITS nos propone es algo completamente minimalista y sencillo, cuestión que se nota de tan solo mirar el “cover art” y que se reafirma al escuchar los temas, puesto que estos son de una estructura bien marcada, a la vena y libres de cualquier parafernalia y aunque la inspiración en Metal más clásico es obvia jamás caen en la copia, pues no suenan a ninguna banda en particular, sino que mantienen una identidad claramente reconocible. Este hecho es tremendamente destacable, ya que hoy en día es muy común ver las típicas bandas “revival” y sentir que son calcos de bandas clásicas. En cuanto a la producción cabe decir que sin ser mala se nota precaria, lo que contribuye a darle ese toque de “vieja escuela” a los temas.
Desde el comienzo del álbum, la banda nos demuestra que no obstante la simpleza de las composiciones se pueden hacer maravillas si las cosas se hacen bien y esto nos queda claro con “Torture” que es la encargada de abrir los fuegos de forma precisa y directa, pero efectiva y que me recuerda un poco a ANGEL WITCH y BLITZKRIEG en sus discos debut. Por su parte “Night After Night” junto a “Midnight Lady” se acercan mucho más al Hard Rock con su inspiración más romántica, mientras que otras canciones como “Wanted Dead” y “Never Going Back” nos muestran una faceta mucho más rápida y agresiva pareciéndose un poco a lo que Black hace en Superchrist. Aún así el resultado es genial y ambas pistas se destacan al ser más veloces que el resto de los temas que nos ofrece un disco que en mi opinión es increíble de principio a fin.
Pero si de resaltar lo mejor del álbum se trata entonces no puedo dejar de mencionar las tres canciones que a mi juicio representan de mejor manera el sonido y la autenticidad de esta flamante banda de Chicago, éstas son: “I Need To Know”, un tema que engancha por su suavidad en los coros y que en menos de tres minutos logra quedarse pegado en tu cabeza; “Wings of Fire/Don't Look Down” una canción compuesta por dos partes y que es maravillosamente épica a pesar de no ser para nada larga, mejor así, porque de lo contrario podría haber terminado siendo una lata de proporciones; y por último el cierre del álbum con “High Spirits” para despedir una placa con un verdadero himno, el tema es sencillo a más no poder, pero realmente lleno de magia y energía, ideal para ser tocado en vivo.
A quienes gusten del Heavy Metal clásico, directo y sin extravagancias les recomendaría a ojos cerrados este álbum debut, más aún si son fanáticos de la NWOBHM, ya que es claro que es de ahí de dónde sacan la mayor parte de sus ideas, pero no se quedan en la mera imitación, por el contrario son capaces de crear logrando desarrollar una identidad propia. La placa puede ser definida como un gran homenaje al metal de principio de los ochenta y vaya que está bien realizado, porque el mayor mérito de High Spirits es justamente ese, el de sonar completamente ochenteros. La influencia de la NWOBHM se plasma de tal manera tanto en la estructura de los temas como en sus solos y por supuesto en la voz de Black -quien sin tener una gran voz calza a la perfección para este propósito- que esta placa perfectamente podría pasar por el producto de una oscura banda de aquella época. Como ya señalé, acá no encontrarán nada nuevo, sin embargo la autenticidad con la que la banda ejecuta cada nota da como resultado algo digno de ser escuchado.
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