Desde “Immaculate Misconception” (una intro que en cierto modo recuerda a EMERSON, LAKE & PALMER) el amigo lector puede notar que The Guessing Game no es un álbum más de CATHEDRAL. Los ingleses vuelven a la Arena del doom con una placa que provoca muchos sentimientos encontrados: no por su calidad, sino por su enfoque. Esto no tiene nada que ver con el doom empalagoso de Forest of Equilibrium o con discos más fáciles de digerir como The Ethereal Mirror o Carnival Bizarre. Definitivamente, The Guessing Game está llamado a constituir un capítulo aparte en la historia de Lee Dorrian y sus secuaces.
Para partir, The Guessing Game es un disco doble que lejos de aburrir por sus ochenta y cinco minutos de duración deja pidiendo un poco más. Con un sonido deliberadamente “retro” y con fuertes tendencias psicodélicas, la onda setentera se siente a raudales. No es primera vez que los originarios de Coventry se atreven con sonidos más diferentes ya que en el EP Hopkins (The Witchfinder General) grabaron canciones cuyo foco musical estaba un tanto alejado el doom que la banda suele ejecutar. Por otro lado, el arte del disco nuevamente vino de la mano del señor Dave Patchett que – si no me equivoco – ha trabajado en todas o casi todas las portadas de la banda.
Del primer disco ya mencionamos a “Immaculate Misconception”. “Funeral Dreams” es otra rareza al estilo de GENTLE GIANT con matices que casi rayan en lo indescifrable. Algo más “sabbathicas” y con la esencia del CATHEDRAL de antaño son “Painting in the Dark”, “Death of an Anarchist” y “Edwige's Eyes”. La instrumental “The Guessing Game” parece sacada de algún disco perdido de URIAH HEEP o algo por el estilo. La primera parte de este disco se cierra con “Cats, Incense, Candles & Wine”, una canción capaz de combinar una canción de fogata con riffs a lo CREAM
El segundo disco parte con una introducción con el bajo como principal protagonista (algo que marca la tónica de esta segunda mitad), dando paso a la oscuridad llena de groove de “Casket Chasers”. Otra rareza más sacada como de otra dimensión es “La Noche del Buque Maldito (aka Ghost Ship of the Blind Dead)”. Continúa “The Running Man”, un tema que raya derechamente en lo lisérgico (con un órgano a lo Atom Heart Mother de PINK FLOYD). “Requiem for the Voiceless” cuenta con el espesor logrado en la primera placa de Dorrian y compañía y finalmente, la banda decide cerrar The Guessing Game con “Journeys into Jade” un tributo a ellos mismos y sus veinte años de doom (algo similar a lo que hizo MEGADETH en el Youthanasia con el tema “Victory”).
The Guessing Game sigue siendo un disco de CATHEDRAL, pero dando un giro más que sorprendente. ¿Habrá que esperar otra placa igual en los próximos años? Quién sabe. Por lo pronto, a disfrutar con un registro lleno de sorpresas que – según la opinión de este humilde servidor – de seguro será recibido de buena manera por quienes gustan de la banda y han esperado pacientemente cada engendro que han traido al mundo.
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