Para empezar, debo reconocer que hace unos seis años aproximadamente que dejé de tener entusiasmo por algún nuevo disco de DEICIDE, una banda que escuché incansablemente en aquellos tiempos en donde corría el rumor infantil acerca del suicidio de Glen Benton apenas cumpliera 33 años. Convengamos en que a nadie le importa mi vida, pero quedan advertidos que pueden encontrarse ciertos vacíos en este review debido al tiempo perdido por este humilde servidor respecto de los últimos discos de DEICIDE. Con ustedes, To Hell With God.
En esencia, DEICIDE no ha cambiado tan abruptamente (musicalmente hablando por supuesto, no nos referiremos a las posturas filosóficas de Glen Benton montando una Harley Davidson ni ninguna de sus estupideces). De hecho, la vocalización de "To Hell With God" me recuerda un montón a "Serpents of the Light". Pese a contar con más recursos que en el pasado, el disco suena con una suciedad que en cierta medida hace recordar algunos discos de antaño (como Once Upon the Cross, por ejemplo) lo cual, desde una perspectiva de un fanático del death metal, se agradece.
Y es justamente ese tema ("To Hell With God") el que abre los fuegos de esta placa: es sorprendente el nivel de composición logrado y la cantidad de arreglos vocales de este tema. "Save Your" , "Witness of Death" y "Hang With Agony Until You're Dead" cuentan con una estructura similar. El premio a los riffs más taquilleros se lo llevan "Conviction" y "Angels of Hell" (parece que a nuestro amigo Glen le quedó gustando todo el cuento motoquero... ) y el mejor solo de guitarra se encuentra presente en "Into the Darkness you Go".
Hay que reconocer que Glen Benton ha mantenido intacta su voz (al menos en estudio, con todos los arreglos que ello implica) y Steve Asheim está tocando más brutal que nunca pero siento que la dupla Santolla-Owen queda un tanto al debe, estos dos músicos con el currículum que tienen pueden dar mucho más; se nota que han sido un aporte pero creo que dado el potencial que tienen podrían rendir mucho más en la banda y darles el cambio que necesitan para volver a brillar como corresponde (el camino podría eventualmente estar más enfocado a algo quizás más orientado a temas como "To Hell With God" o "How Can You Call Yourself a God").
A estas alturas del partido el aura maligna detrás de esta alguna vez polémica banda ya llega a ser sólo una anécdota. La verdad el disco no es para nada malo, tiene sus momentos bastante interesantes. pero creo que con un poco más de empeño pueden llegar a lograr un disco memorable y volver a tomar el sitial que tenían en los 90s y que se fue desvaneciendo en la década pasada. Resulta justo y necesario que usted, amigo lector le de al menos un par de oportunidades antes de emitir un juicio al respecto.
|