Después de dos años, la banda de Black Metal “rancio” francés, comandada por La Sale Famine de Valfunde, vuelve a la carga. Uno de los estandartes del Black francés hoy por hoy, PESTE NOIRE lanza su nuevo álbum titulado L’Ordure à l’État Pur, para seguir con su historia enfermiza de suciedad y odio. La Peste Negra está de vuelta.
PESTE NOIRE es un grupo con un líder bastante enigmático, y a la vez, raro. Un tipo que odia todo tipo de redes sociales, intenta que su música sea consumida sólo en medios que estén a su “altura”. Pues bien, esta misma mente es capaz de crear piezas musicales tan geniales como variadas. Pasando por el Black sucio y decadente de “La Sanie des Siècles”, la furia de “Folkfuck Folie” y la experimentación de “Ballade Cuntre lo Anemi Francor”, “L’Ordure à l’État Pur” es un material que viene a seguir pavimentando lo que su predecesor comenzó.
En esta oportunidad, Famine sigue experimentando y buscando otros matices que jamás antes se escucharon en su música, como la inclusión de sonidos electrónicos, bastante controvertidos para los más puristas. Sus blasfemas piezas musicales nos invitan a incursionar en un mundo más variado de lo que fue en algún momento. Ahora los pasajes de desolación y rencor, mezclados con ambientes medievales, van acompañados de otra gama de opciones.
“Casse, Pèches, Fractures et Traditions” da comienzo al álbum, la cual tiene una cantidad de elementos innumerables, en donde recurre a recursos como eructos o cantos de gallos. Tiene una introducción bien larga y es sin duda una canción mucho más accesible comparada con sus discos previos, pero carente en lo absoluto de calidad. Los momentos medievales, especialmente alrededor de la mitad del tema son muy simpáticos, con trombón y otras inclusiones.
“Cochon Carotte et les sœurs Crotte” va mucho más allá y recurre a los ya mencionados sonidos electrónicos, mostrando un lado industrial de la banda que toma por sorpresa. Es un tema que cuesta digerirlo en un primer momento, pero con más escuchas uno se acostumbra. Destacable el final del tema, bien épico.
Si hasta este momento hemos tenido partes brillantes como otras bien innovadoras (buenas o malas, depende del oyente) la obra cumbre del álbum (y quizá dentro de toda la discografía de la banda) llega con “J’avais rêvé du Nord”. Este tema es una verdadera obra de arte, nos entrega de todo: tarro, blast beats, momentos acústicos, voces femeninas, ambientes medievales, etc. El tema dura 20 minutos, y la música da claras muestras de que no hay partes relleno. La voz de Audrey Sylvain (AMESOEURS) es totalmente de otro disco. La parte en que canta junto a una guitarra acústica es de lo mejor del álbum. El tarareo al final también es bastante “entrete”. Gran tema sin duda.
“Sale Famine Von Valfoutre” es otra pieza en donde se encuentra una gran variedad musical, con pasajes algo más crudos que en los temas anteriores, rememorando sonidos antiguos, pero incurriendo una vez más a la experimentación enfermiza que caracteriza a PESTE NOIRE. Para finalizar, “La Condi Hu” cierra con broche de oro este intenso álbum. Una canción muy melódica, pero bien sucia de todos modos, que da para pensar que Neige (ALCEST) sí dejó alguna huella en la banda. Un excelente cierre para una obra que viene a demostrar que en la mente de Famine existe una máquina capaz de crear mucha calidad.
Si bien en esta oportunidad siguen habiendo muchos elementos que han caracterizado a la banda a lo largo de su carrera, como un Black crudo, ambientes medievales o nacionalismo francés casi en extremo, queda demostrado que PESTE NOIRE no es sólo eso, sino que es capaz de ir más allá y entregar sin importar lo que diga el resto mezclas bastante extrañas de elementos musicales, de quebrar esquemas, quedando demostrado el cambio con un disco que pese a tener tan sólo 5 canciones, alcanza la hora de potente y sucia música.
|