Deconstruction es la tercera obra de cuatro que DEVIN TOWNSEND tiene en sus siniestros planes para realizar en el mediano plazo bajo el nombre de DEVIN TOWNSEND PROJECT. El ahora calvo músico cada día que pasa se desmarca de su glorioso pasado noventero siendo el cabecilla de STRAPPING YOUNG LAD (eso ya fue mencionado en una reseña anterior) y da rienda suelta a su más insanos arranques de creatividad. Primero fue Ki, un disco tranquilo y suave; luego fue Addicted, un álbum que flirtea con sonidos más vinculados con el pop; ahora es Deconstruction: ¿qué es lo que trae este nuevo registro? léalo en las siguientes líneas.
Los setenta minutos de duración de Deconstruction no pasan en vano; el disco resulta deliberadamente irregular. Deconstruction no es para nada "taquilla" ni "oreja" (vocablos que se han repetido en más de alguna reseña) sino que es espeso y muy ecléctico, lo que lo hace bastante complicado de digerir en una primera escucha (y en una segunda, y en una tercera también); es un disco parcialmente orientado a lo atmosférico y está llamado a convertirse en una experiencia musical completa más que ser simplemente un disco para escuchar. Los teclados/sintetizadores y el wall of sound adquieren una mayor relevancia en el resultado de la música (algo parecido a lo que sucedió con Alien de los difuntos STRAPPING YOUNG LAD), todo esto aderezado con el amplio rango vocal con el que cuenta DEVIN TOWNSEND.
De verdad resulta muy complicado reseñar un disco de estas características ya que no se perciben influencias inmediatas (ni siquiera a sus previos trabajos, a lo mejor Ki y Ziltoid the Omniscient... pero aun así la referencia no resulta suficiente). Deconstruction cuenta con temas más extensos comparados a lo que ha venido haciendo el señor Townsend (para muestra un botón: el tema "The Mighty Masturbator", el cual Devin dedica con mucho cariño al amigo lector, dura la friolera de dieciséis minutos). Son tantos los elementos, los ritmos y los cambios que cada tema tiene que resulta complicado seguir un patrón que identifique a esta placa, en Deconstruction la experimentación es exagerada y esa es justamente la gracia que tiene.
En lo que a canciones se refiere cabe indicar que ningún tema es igual a otro. Aquí la linealidad da un paso al costado para entrar a lo multidimensional y lo sobrecargado. La intensidad varía entre los temas y, del mismo modo, dentro de un mismo tema ("Stand" es un buen ejemplo de ello): ningún tema es lo suficientemente brutal como para sobresalir pero a su vez ningún tema es extremadamente relajado (a excepción, quizás, de "Praise the Lowered"). "Juular" es un tanto más movida y tiene unos matices ("digamos que... ") orquestales. "Planet of the Apes" suena monstruosa y magnánima, rayando en lo épico y con varios riffs cuyo patrón llevan la marca DEVIN TOWNSEND.
"Sumeria" contiene absolutamente de todo (sintetizadores, guitarra acústica, etc.) pero su fuerte es la parte vocal. En mayor escala está "The Mighty Masturbator", encarga de meter todo tipo de elementos a la juguera (agregando un montón de samples, por cierto) convirtiendo a esta canción en - literalmente - una paja mental para quienes aman lo complejo. "Pandemic" es un punto alto en términos de densidad y rapidez y nuevamente la vocalización toma un rol protagónico; luego sigue la lunática "Deconstruction" (es aquí en donde Fredrik Thordendal se luce con un solo que recuerda sus mejores tiempos con MESHUGGAH). Esta locura termina con "Poltergeist", un tema que cuenta con el mismo nivel de demencia que tuvieron sus antecesores.
Para complicar aun más las cosas, esta placa cuenta con muchos invitados de destacadas bandas a nivel mundial; entre ellos figuran Mikael Akerfeldt (OPETH, BLOODBATH), Ihsahn (EMPEROR, PECCATUM), Fredrik Thordendal (MESHUGGAH), Floor Jansen (AFTER FOREVER), Paul Masvidal (CYNIC, DEATH), etc. Señalado esto, cabe agregar que Deconstruction es una obra ambiciosa a más no poder y eso se nota a medida que el disco va avanzando en donde - a pesar del peso específico con el que cuenta cada invitado - DEVIN TOWNSEND es el absoluto protagonista y el caudillo de este opus.
Como se dijo en el review de Addicted, DEVIN TOWNSEND ha sido capaz de dar identidad propia a cada nuevo álbum que saca y Deconstruction no ha sido la excepción. Esta placa es un viaje que no debe ser tomado a la ligera: no es un disco para cualquier ocasión ni es un disco para ser entendido a cabalidad. A quienes les interese adentrarse en los sonidos ofrecidos en Deconstruction es necesario que tengan en cuenta que hay que tener un poco de paciencia para absorber cada nota que allí aparece ya que hay que escucharlo varias veces para recién tomarle el pulso. Hay algo que en lo personal resulta claro: quien no conozca la obra de DEVIN TOWNSEND claramente no debería partir por Deconstruction.
|