Voy a pecar de autorreferente. Llevo veinte años escuchando rock y metal y más de quince asistiendo a recitales y me cuesta encontrar, echando un repaso rápido a mi memoria, un recital en el que el protagonista sea tan entregado y tan cercano. Era conmovedor ver a BLAZE BAYLEY en ese horno en el que se transforma el Rock y Guitarras, pasadas la una de la mañana arengando a las cerca de 400 personas que llegaron como si recién hubiera comenzado su show, con una energía envidiable. Y es que BLAZE es de esas personas, de esos artistas entrañables. No es un talentoso, es alguien que ha logrado llegar donde está a pulso, a punta de sacrificio.
Pero no nos apuremos. Al llegar al local, a eso de las 21:00, nos encontramos con que todavía Blaze no hacía su prueba de sonido, lo que no melló en el ánimo de la gente. Todo lo contrario, muchos acudieron a los antros cercanos a nutrirse de ese elíxir llamado cerveza. Nuevamente caeré en el pecado de la autorreferencia, las Tecate que nos tomamos estaban impresionantes. Un ingrediente más para una noche que se avecinaba en grande.
Cerca de las 22:15 los nacionales CONCERTO pisaron el escenario para dar el vamos a la velada. Si bien fueron recibidos de manera un tanto fría en un inicio, con el correr de sus cinco temas se ganaron el respeto y la admiración de los presentes, quienes agradecieron y elogiaron a una banda que ha ganado en fuerza, en cohesión y que con la presencia de Jaime Salva (Desvíos) en las voces suma un arma de peso. Jaime debe ser no de las mejores, creo que la mejor voz de la escena. El tipo hace lo que quiere con sus cuerdas vocales y si le sumamos el talento de Nelson Navarro en la guitarra líder, tenemos un resultado notable. Al final de sus 30 minutos de presentación, el aplauso fue cerrado y merecido. Qué bien que ya no haya miedo por parte de las productoras de experimentar y de apostar a las buenas bandas que hay en Chile. De a poco nos hemos dado cuenta de que éstas suman y le dan un plus al resultado final de un show. CONCERTO cumplió su cometido de una gran forma. Los que no los conocen, chequeen su myspace. Se llevarán una grata sorpresa.
No pasó demasiado rato, pero la gente estaba ansiosa. A pesar de que Blaze Bayley tiene una carrera solista más que respetable, son muchos los que lo asocian a una etapa de IRON MAIDEN, etapa de la que Blaze hace uso de una manera correcta y acertada. No reniega de ésta, pero tampoco la ocupa como trampolín, ni basa todo su arsenal en los dos discos que lanzó con la doncella. Les viene a la mente Paul DiAnno????. Pues bien, Blaze hace todo lo contrario. No se echó en los huevos y no viene a profitar de su carrera en la banda de Harris. Es una parte de su propia carrera que complementa su notable arsenal de buenos discos.
Y es así como todo parte. Una intro y la primera descarga, brutal, maciza, un combo al mentón. “Madness and Sorrow” es en estudio una metralla dispuesta para dejarte inconsciente y en vivo eso se multiplica. Uno de los grandes temas de su “Promise and Terror”, ejecutado magistralmente por una banda cohesionada, que funciona como reloj. Sin pausa alguna “Voices From The Past”, de su disco del 2008, “The Man Who Would Not Die”, cayó de una manera demoledora. Blaze que nos hace mención que es un honor para él estar en nuestro país y le agradece sentidamente a cada uno de los que ahí estaban. En eso la batería de Lawrence Patterson nos indica que la excelente “City of Bones” es la que sigue y pasa algo sintomático. La gente comienza a corear el inicio del tema. Es un tema de su disco reciente y la gente no sólo lo conocía, también lo cantaba. Eso es lo que se destaca, el público estaba ahí por Blaze y no por escuchar temas de Maiden.
Algo en lo que me quiero detener. La voz de Blaze se mantiene de excelente forma. Los temas de él tienen mucho de profundidad y de oscuridad y el inglés se las entrega de gran manera. No es de los que alcanza los tonos agudos, es de los que interpreta, siente y profundiza su voz. Le da un toque personal y acomoda los temas a su registro.
Sigamos. Sin pausa alguna, otro temazo, “Blackmailer” de su disco del 2008 y más de un potente heavy metal. Blaze sabe que si bien su carrera no tiene puntos bajos (podríamos decir que el “Blood and Belief” no es tan destacado, sólo por buscarle la quinta pata al gato) pero en sus dos últimos discos es donde ha alcanzado un nivel de composición tan altísimo como variado. De este gran tema podemos destacar el estupendo trabajo de las guitarras del colombiano Nicolás Bermúdez (su hermano David estuvo al bajo) y de Jay Walsh. Nuevamente impresionante la participación de un público que se cantó todos los temas. Sin parar, otra descarga, ahora de su más nuevo disco, “Faceless” siguió remeciendo los cimientos del caluroso Rock y Guitarras. Blaze no se guardó nada, su inicio fue potentísimo, era una tras otra, sin descanso.
Un tema que no baja las revoluciones, pero que le da más sentimiento al asunto fue el siguiente en sonar. “Smile Back at Death”, cerró, por decirlo así, una primera parte en la que fueron cayendo intercalados temas de sus dos últimos discos, que en vivo funcionan de una manera impecable. Blaze es inteligente para componer, en ese sentido su estadía en Iron Maiden y el haber compartido con el mayor compositor que nos ha dado el heavy metal, fue provechoso para Bayley. Hay en sus temas mucho instante en el que el oyente es invitado a ser protagonista.
Blaze que nos invita a creer y a no caer. “Blood and Belief” de su disco homónimo, es la encargada de ir un poco más atrás en la carrera. Es más, luego de ésta sonó la gran “The Launch” de su disco debut, con un público entregado. Como se señaló era encomiable la labor de un Blaze que la ha pasado mal, que dicen por ahí está más huraño y menos cercano, pero que en el show no se cansó de agradecer como se debe, dejando la vida en escena a cada uno de los que estaban. Saludando, dando la mano, provocando a la gente a gritar más y más preguntando si estábamos en Brasil o en Argentina.
Y la primera “sorpresa” de la noche. Cuando empezaron los acordes de “Lord of the Flies” el Rock y Guitarras se vino abajo. Personalmente se me vino a la mente ese ingrato e incomprendido show del 96 en el entonces Monumental, cuando Blaze no la pasó del todo bien. Sí, Dickinson la tocó el 2003 de una manera magistral, pero si bien Bruce es el mejor de los mejores, sin dudas, éste tema le pertenece a Blaze y da gusto escucharlo en su voz, con una banda impresionante y sin fallas. Maravilloso. Pero había más, una "Futureal" rabiosa, aún más rápida, con dobles bombos incluidos, literalmente dejó la cagada. La gente improvisó un mosh, las cabelleras se agitaron y se entregaron al tema editado en el “Virtual XI” por parte de IRON MAIDEN. Y es esto lo que más llama la atención, porque claro está, los temas fueron recibidos casi en éxtasis, pero formaron parte de un repertorio redondo, que no había por donde flanquearlo.
Y después de la tormenta, la calma. Blaze que nos indica que dentro de su “Promise and Terror” hay 4 temas dedicados a un momento muy importante y triste en su vida, la pérdida de su mujer y manager, Debbie y eso en vez de tirarlo para abajo, lo hizo crecer. “Letting Go of the World”, también coreada por la gente, sonó cruda, desgarradora, sentida, es impresionante cómo Blaze nos hizo parte de su propia historia. Un momento emocionante, una pausa quizás, pero con una intensidad conmovedora.
“Waiting for my Life to Begin” de su disco 2008, volvió a remecer el ambiente, que se encendió aún más con una excelente versión de la galopante “The Brave” de su disco debut, triada de gran heavy metal que concluyó con la rapidísima “Leap of Faith” de su “Tenth Dimension”, las que precedieron a otro notable momento. Cuando Blaze nombró la palabra “freedom”, la gente enloqueció, presagiando lo que venía. Nuevamente IRON MAIDEN a la palestra con una excelente y emocionante versión de “The Clansman”, un tema que si bien es de Steve Harris, Blaze lo ha interpretado en este tour, lo que demuestra que al parecer las relaciones entre el bajista y Bayley gozan de buena salud. De verdad no hay apelativos para el nivel de comunión entre la gente y el inglés en este tema. Se los digo, los que no fueron, se lo perdieron, así de simple. Y para terminar la primera parte del show, qué mejor que culminarla con el tema que hizo mundialmente conocido a Blaze por allá por 1995. “Man on the Edge”, primer single de “The X Factor” casi botó el recinto de Macul. Más de alguno que pasó por fuera debe haber pensado que dentro se vivía otra réplica más. Pero no, era la gente gritando “falling down”. Impresionante.
Un breve descanso, un Blaze que, ya sin camisa, bromea de lo prominente de su ponchera, para presentarnos un tema que lo retrata de cuerpo entero, el de un hombre de lucha, que de ser conserje en un edificio, pasó a convertirse en el frontman de la más grande banda de todos los tiempos y que siguió haciendo del heavy metal una forma de vida, a pesar de los golpes, un hombre que se niega a morir. “The Man Who Would Not Die”, fue sin duda, a pesar de todos los temas de Maiden que sonaron, lo mejor, más sentido, más brutal y más entregado de toda la velada. Un tema increíble, potente, emocionante, que la gente cantó como si fuera un clásico de toda la vida. Estaba llegando a su fin el concierto, una monstruosa y casi thrashera “Robot”, parecía ponerle punto cúlmine al show, pero el inglés no se quería ir y nos regaló una más. “Kill and Destroy” de su “Tenth Dimension” fue la encargada de cerrar el show.
Un show que valió la pena, que a pesar de la demora va a quedar dentro de la memoria de las 400 personas que había, por mucho tiempo. Tuvo de todo, temas legendarios, heavy metal a raudales, emoción y sobretodo entrega. Para muchos es imprescindible la pirotecnia, los fuegos artificiales, los grandes escenarios y se olvidan de que si bien para ellos es un trabajo, el público agradece cuando una banda regala algo único, que no se escucha en los discos y no se ve en los DVDs. Blaze Bayley demostró que sólo con buena música y con una tonelada de sentimiento se puede llegar al mismo resultado que con una tonelada de artificios. No queda más que agradecer a estos artistas que comparten su privilegio y entregan la vida en cada nota, en cada tema. Lo de Blaze para los que estuvimos ahí, aseguro, entrará en la categoría de los mejores shows de su vida. Le pongo la firma.
Repertorio BLAZE BAYLEY
1. Intro - Madness and Sorrow
2. Voices From the Past
3. City of Bones
4. Blackmailer
5. Faceless
6. Smile Back at Death
7. Blood and Belief
8. The Launch
9. Lord of the Flies
10. Futureal
11. Letting Go of the World
12. Waiting for my Life to Begin
13. The Brave
14. Leap of Faith
15. The Clansman
16. Man on the Edge
17. The Man Who Would Not Die
18. Robot
19. Kill and Destroy
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