Hacia demasiado frío el pasado Miércoles 09 de Junio en la capital, y nuestro pobre Santiago sufría una de las noches mas gélidas de lo que va del mes, debe ser por eso que las 3 alucinantes chicas que promocionaban una conocida marca de Ron, fueron un oasis en el desierto cuando uno a uno iban recibiendo a los chascones abrigados hasta las orejas que iban llegando muy lentamente al Teatro Teletón. Nuevamente un clima invernal recibía a los suecos, recordemos que la primera vez, hace un par de años, la lluvia (además de un partido de Chile) fueron los acompañantes de Stanne y cia.
Pero hablemos de música, Que sabia sobre Industrial Company? La verdad: Nada. Había visto su nombre en mas de algún afiche por ahí y si la memoria no me falla en algún otro teloneo de una banda extranjera, pero jamás había tenido la posibilidad de escucharlos, solo tenia las referencias de algunos amigos quienes para ser sincero me habían dicho solo catástrofes, que era una especie de Obsolete meets Deftones pero descafeinado y sin gracia es de lo mas suave que me habían dicho... y bien, la verdad es que me encontré con precisamente todo lo contrario, una banda sonando pero casi como el plato de fondo, con un baterista tremendamente sólido, un vocalista con un personaje bien marcado en escena y llenando los espacios y una base musical potente y sólida, un estilo industrial muy bien acompañado por dos teclados (eso igual fue algo exagerado creo yo) que daban todas las atmósferas y pausas necesarias, si a eso le sumamos un sonido de lujo y un apoyo audiovisual, el resultado es un teloneo sólido, y de gran nivel. El publico (MUY escaso por cierto) los trato excelente, los aplaudió y se dio cuenta al igual que este humilde reportero que lo que teníamos al frente era un show con todas sus letras. Ya cuando llegaban al final de su mini recital comienzan a alborotadamente destrozar los instrumentos y botar un par de atriles, y que se yo... y cuando trataba de entender que pretendían decirnos con eso, el vocalista se acerca al mic para comentar que era la despedida oficial de la banda, una lastima porque sinceramente creo que hubiese pagado mi entrada por verlos nuevamente. Mis disculpas por no comentarles el setlist pero al no conocer la banda, menos podría darles los nombres de las canciones, lo que si necesito comentar es que como show de apertura es de lo mejorcito que he visto en un pais donde a los teloneros les pasan por lo general, 20 minutos y con suerte 4 pistas para sonar.
Luego algo que si conocía, y muy bien: DARKEMIST, que pedacito de banda!.. realmente dentro de las 5 mejores bandas de este país, un sonido brutal, una conexión entre Fernanda (teclado) y el resto de la banda que provee una consistencia a toda prueba, un Fran Muñoz tremendamente pulcro en batería, un Juan Luis Borquez con un caudal de voz formidable, y el trabajo de cuerdas de Carl y Ramón a gran nivel. La base del show fue por supuesto el tremendo RELIEF segundo disco de la banda y una joya dentro de las producciones nacionales, temas como FAILING, PROVOKE y ERASING IDENTITES se mezclaron con clasicos como DOWN y un tema nuevo que sono realmente filete. Yo se que ud mi queridísimo lector debe pensar que yo soy primo de algún integrante de la banda o que me depositan en mi cuenta todos los Lunes, pero aun a riesgo de sonar poco objetivo o fanboy o lo que sea, puedo decir, honestamente y sin temor a equivocarme que ver a DARKEMIST siempre es un placer y un orgullo, ya sea ante las 500 personas de ayer o en un bar con 40 personas, bandas como esa por estas tierras definitivamente no abundan. Como conclusión de la primera parte del show, dos bandas nacionales a gran nivel y que caían de cajón como plato previo para lo que veríamos a continuación.
Desde nuestra privilegiada ubicación mirábamos en integridad el teatro y nos sorprendió la poca gente que había. No más de 400 personas ante una banda que es de aquéllas no sólo imperdibles, sino que entrañables y que son la base de un movimiento ávido en bandas, el death metal “estilo Gotemburgo”. En eso estábamos, las bellas chicas a las que nos referimos al principio de la nota, cuando se va la luz del amplio escenario del recinto de Rosas y comienzan, tras una breve intro, los sones de “AT THE POINT OF IGNITION”, una manera bastante especial de comenzar el show, pero se agradece, entre tanta obviedad y uno se da cuenta de que los temas de un muy buen “We Are the Void” suenan potentísimos en vivo. El sonido era demoledor, pero poco claro, sobretodo en las partes rápidas, en un principio, situación que fue variando con el correr de los minutos. Termina el tema inicial y una pausa bastante larga, por algún problema que había en el Mac de Anders que lanza las bases. Recordé el aciago episodio de QUEENSRYCHE. Stanne saca todo su oficio, habla con la gente sin aburrir, se gana su primera bandera y sus primeros aplausos, que más adelante se harán aún más que merecidos. Pero la sangre no llegó al río y “THE FATALIST” sonó realmente impresionante. Estos temas aún más melódicos de la última etapa de los suecos agarran en directo una onda que en estudio es más difícil apreciar. Se notan los casi 20 años de experiencia, los repertorios están armados de una manera tremendamente inteligente y nunca decaen. La potencia de “FOCUS SHIFT” contrasta con un “THE WONDERS AT YOUR FEET”, de la época más taquilla de la banda y la recepción es la misma y con un Mikael Stanne que entrega un poco más que todo. A su tremendo caudal vocal suma una entrega poco vista en las bandas del estilo. El tipo tiene labia, juega con el público, se sumerge entre ellos, provocando que los guardias trabajen y todo con una humildad impresionante. Qué pasará por la mente de un tipo que hace 15 años comenzaba una tímida historia con uno de los más grandes discos de todos los tiempos y hoy está haciendo delirar a poco más de 500 personas en el fin del mundo. “FINAL RESISTANCE” otra gema ya catalogada como clásico de la historia de la banda, se entremezcla con otra que en poquito tiempo más tendrá ese status, como “MISERY’S CROWN”. Pese a ser death metal, DARK TRANQUILLITY tiene un muy buen sentido de construcción de las canciones, sobretodo en los coros que son recordables y hasta cantables.
Pero toda banda tiene su clásico, su disco señero, el que los catapulta al olimpo y en los liderados por Stanne, es “THE GALLERY” (1995) y el tema que abre el disco, fue el que nos regalaron. “PUNISH MY HEAVEN” sonó tremendo, con un sonido un poco más moderno, pero con la misma magia. No importó que las guitarras no sonaran a un nivel parejo y que la de Niklas se perdiera un tanto. Un clásico es un clásico y se disfruta.
Un par de temas más pausados. “MY NEGATION” e “IRIDIUM”, permitieron observar en plenitud a una banda que tiene a un Stanne que se roba la película, que llena el extenso escenario y cuyos integrantes lo saben, jugando sus cartas siempre en función al rubio frontman, que cumple su cometido a la perfección.
“SHADOW IN OUR BLOOD”, la que pensamos iba a ser la apertura vuelve a remecer el ambiente, un tema directo y casi de la vieja escuela de DARK TRANQUILLITY. Ahora, lo de “remecer el ambiente” tiene sus matices, a pesar de la entrega de la banda y de Stanne, parte del público se contagió del frío reinante y su participación no fue lo delirante que suele ser en esta parte del mundo. Quizás la diferenciación inentendible en este teatro en dos localidades, hacia que los de “galería” estuvieran más apagados y más lejanos. En algún momento Stanne le dijo a la gente más lejana que se acercara al escenario. Desde primera fila le gritaron que era un asunto de precios. Si hasta para eso fue íntimo el show.
Pero el show estaba lejos de terminar, la gran “THE LESSER FAITH” y la nueva y bien lograda “DREAM OBLIVION” precedieron a uno de los dos grandes grandes momentos del show. Una “LETHE” (joya de su “The Gallery”) sentida, llena de emoción y de entrega, con un Stanne que no me cansaré de decirlo, estuvo monumental con una banda perfecta. La verdad es que después de esto, podríamos habernos ido para la casa y haber dicho “qué tremendo show”, pero no, “LOST TO APATHY” sacó a la gente del trance y la hizo cabecear.
El sexteto que sale de escena por poco rato y vuelve a regalarnos otro de esos momentos inolvidables. “THEREIN” de su extraordinario “Projector” hizo cantar a toda la gente, nuevamente la comunión fue excepcional y Stanne bajó sus revoluciones para que fuera el propio público quienes hicieran de un envidiable coro. Ya estábamos rozando el final. “THE GRANDEST ACUSSATION”, fue quizás la única que sonó un tanto ajena a esta altura del show, que terminó en lo alto con la excelente y moderna “TERMINUS (WHERE DEATH IS MOST ALIVE)”, poniendo punto final a un show que debe ser de los mejores que ha pasado por nuestro país.
Y sí, a pesar del frío, todo lo que pasó por el escenario del Teletón el pasado 9 de junio fue de lujo. Partiendo por unos INDUSTRIAL COMPANY INC. soberbios en su última presentación, sumando a unos DARKEMIST cuya perfección y brutalidad musical ya no sorprenden y terminando con la guinda de la torta: una banda como DARK TRANQUILLITY que pone la vida en cada canción, que transmite brutalidad, elegancia y sentimiento por partes iguales, que es inclusiva y que demuestra el porqué tienen tan bien ganado su status. Un show que merecía más gente, pero qué importa, aquéllos que le ganaron al frío y a la desidia saben que el concierto no tiene otro apelativo: fue espectacular.
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