LACRIMOSA EN CHILE 2010: 20 AÑOS DE SENTIMIENTOS OSCUROS.
2010 es el año en que Lacrimosa cumple 20 años de trayectoria musical, y para celebrarlo, han estado de gira, llegando a Sudamérica y a Chile, este sábado 2 de octubre.
Así las cosas, fui este sábado a ver a una de mis bandas preferidas, y puedo afirmar, con toda seguridad, que fue una gran experiencia. Lacrimosa es de esas bandas que, cuando se presentan en vivo, generan el mismo ambiente íntimo que se siente al escuchar sus discos, y eso se agradece.
A las 19.00 hrs., en el Teatro Teletón, los encargados de abrir el espectáculo fueron E-Men, banda que abrirá el próximo concierto de Christian Death en Chile, a quienes no vi, pero escuché desde la entrada del Teatro Teletón, con una presentación bastante calma y que no encendió mayormente los ánimos de los presentes, que esperaban a Lacrimosa. Les siguió la propuesta más electrónica-industrial de Vigilante, que logró crear una antesala de mayor efervescencia en el público.
Ya a las 21:00 hrs, se apagaron las luces y empezó a sonar “Intro: Lacrimosa Theme” (1995, Inferno), y vimos aparecer unos minutos después en escena a Tilo Wolff, quien con su imponente presencia y majestuosa potencia, interpretó “Schakal” (1995, Inferno), con una profunda voz, interpretación que generó una ovación total en el público, en especial en los que estábamos en la primera fila.
Le siguió la bellísima “Alleine Zu Zweit” (1999, Elodia), en la que apreciamos las bellas armonías que se crean de las voces de Tilo Wolff y Anne Nurmi, junto con la destreza y fineza de esta última en el teclado, acompañados también del talento musical del resto de la banda.
El escenario contaba con un telón negro de fondo, en el que se podía ver proyectada la imagen del disco aniversario “Schattenspiel”, junto con 2 banderas de Lacrimosa que estaban en la batería de Mane Uhlig. Además, el espectáculo contó con de juegos de luces y de sonido de última generación, luces que variaban en tonos azules y rojizos, y equipos de sonidos que permitieron apreciar la gran calidad musical de cada uno de los integrantes de este grupo.
El dúo siguió su repaso por estos 20 años con “Ich bin der Brennen de Komet”, “Mandira Nabula” (2009, Sehnsucht), que hicieron bailar a todos, siguiendo los movimientos característicos, llenos de gracia de Tilo Wolff. Le siguió “Not every pain hurts” (1997, Stille), tomando Tilo el lugar de Anne Nurmi en los teclados. Anne se desplazaba con movimientos suaves por el escenario, con su bella voz, fascinando al público.
El concierto siguió con temas importantísimos para la fanaticada local, tales como “Der Morgen danach” (2001, Fassade), “Malina” (2003, Echoes) y la fantástica “Alles Lüge” (1993, Alles Lüge), con una interpretación potentísima de Tilo Wolff que se traspasó a la audiencia, que cantaba a voz en cuello. Terminada “Alles Lüge” se improvisó un cumpleaños feliz para conmemorar los 20 años.
Anne Nurmi dejó nuevamente los teclados, tomando Tilo Wolff su lugar nuevamente, para interpretar “A prayer for your heart” (2009, Sehnsucht). El único punto un poco bajo, me pareció a mí al menos, fue que Anne Nurmi no alcanzaba todos los tonos, perdiéndose un poco, en la interpretación, la letra de las canciones. Para cerrar la primera parte del show, asistimos a la interpretación de “Stolzes Herz” (1997, Stille), con Tilo Wolff flameando la bandera de Lacrimosa en el escenario, con una ovación unánime de los presentes.
Tras una breve pausa, vuelven los músicos al escenario, para interpretar el tema, pedido por muchos, “Bresso” (1992, Einsemkeit), seguido por “Ohne Dich Alles Nicht”, momento en que pudimos ver el despliegue, en el fondo del escenario, de un lienzo con la palabra “Gracias” en varios idiomas, como muestra clara y sincera de agradecimiento a los fans por la compañía y fidelidad en su trayectoria de 20 años. El Teatro teletón se encendió tras esta proyección, que quedó hasta el final del concierto. Siguieron con “Ich verlasse heut Dern Herz”, en la que se manifestaron las armonías impecables de las guitarras de Jay P Genkel y Heinrik Flyman, junto con la potencia del bajo de Yenz Leonhardt, interpretación que mantuvo cautiva a la audiencia por más de 8 minutos.
Lacrimosa deja el escenario una vez más, y frente a las peticiones, ovaciones y gritos de todo el público, vuelven por última vez al escenario para interpretar “Feuer” (2009, Sehnsucht), para terminar en forma definitiva con la poderosa “Copycat” (1995, Inferno), que fue coreada por todo el público, siguiendo al carismático Tilo mientras se desplazaba con gracia y fuerza por el escenario, generando ese aire de seducción que lo caracteriza. Con esto terminó, tras 2 horas, el concierto de Lacrimosa en Chile.
La organización estuvo impecable, no hubo problemas para entrar ni para salir, todo se desarrolló en orden, y además, pusieron a disposición del público un stand con productos conmemorativos a estos 20 años, tales como poleras y discos, con muy buenas ofertas.
Este concierto fue de aquellos en que se puede apreciar la relación de cercanía que la banda tiene con nuestro país, de hecho, es su quinta visita, y como ya mencioné al principio, se sintió una conexión íntima y personal con la audiencia, a través del repaso de lo mejor de su música en estos 20 años. Pudimos escuchar, cantar y bailar los temas más emblemáticos y queridos por los fans, con una puesta en escena de primer nivel, con sonido nítido y con la sensación de que Lacrimosa vino a celebrar con nosotros, como amigos, sus 20 años de trayectoria musical, música que a algunos nos ha marcado tanto en nuestro crecer y que esperamos que siga siendo parte integrante primordial de la banda sonora de nuestras vidas.
Tamara Cáceres Berríos.
|