Noticias Reviews Live, DIscos, Dvd's Conciertos Entrevistas Multimedia

 

WACKEN OPEN AIR 2010

"Agosto 04, 2010" | [Review Live]

WACKEN OPEN AIR 2010 | Agosto 04, 2010
 

» Autor & Fotografía :

Mane Campos, Fotos: Mane Campos y Radu Miu
» Fecha : Agosto 04, 2010
» bandas : 1349 Amorphis Anvil Arch Enemy Alice Cooper Astral Doors Atrocity Broilers Brutus By the Patient Caliban Candlemass Cannibal Corpse Corvus Corax Crucified Barbara Dead Means No
» Lugar : HAMBURGO, ALEMANIA
 
  » Comentario [Review]

WACKEN OPEN AIR 2010: EXPERIENCIA RELIGIOSA
Por Mane Campos
Fotos: Mane Campos, Radu Miu

JUEVES 4 DE AGOSTO: SUDOR Y HIERRO

Escribir sobre Wacken Open Air no se reduce a escribir un review sobre un festival. Wacken no es sólo un festival: es una experiencia de vida.
Y a pesar de que es el festival de metal más grande del mundo, si religión se define como ‘un sistema cultural que crea significados poderosos y trascendentes’, hasta diría que Wacken es una experiencia religiosa. Pareciera que metal y religión no van a la par, tal como ciencia y religión o sexo y religión (qué gran disco ese de Vai), pero en el fondo, los extremos siempre están unidos a través de algo. No tiene que ver con cruces ni libros sagrados; no tiene que ver con dioses perfectos e intocables; no tiene que ver con vírgenes ni dogmas. Nuestra religión tiene ‘dioses’ de carne y hueso, que están o estuvieron aquí, ahora y que como legado, dejaron su música.
Decidimos partir a la Meca del Metal a última hora. Los tickets estaban ya agotados, no teníamos mucho dinero tampoco. Pero decidimos arriesgarnos no sólo porque sabíamos que íbamos a vivir una de las mejores experiencias que se pueden tener, sino porque en 2010 el cartel estaba encabezado por Mötley Crüe, Alice Cooper, Iron Maiden, Slayer, W.A.S.P., Inmortal, Arch Enemy, Voivod, Anvil, Overkill, Il Niño, Kamelot, Candlemass, Tiamat, Cannibal Corpse, Grave Digger, UDO, Soulfly, entre otros.
En vista de nuestros bolsillos de estudiantes, partimos desde la ciudad danesa de Aarhus a dedo y no fue nada de simple. También fue una mala opción partir el mismo día en que el festival arrancaba con los shows de Alice Cooper, Mötley Crüe y Iron Maiden. Pero una vez que ya nos vimos en mitad de la nada, haciendo dedo en medio de una carretera perdida donde no pasaba lo que se llama NA-DA, echar marcha atrás ya no era una opción. No había forma de que nos rindiéramos a no ver a Alice, a los Crüe a quienes yo nunca había visto y a Maiden, banda favorita de mi compañero de viaje y a quienes él nunca había visto.
Llegamos finalmente a Neumünster, Alemania y tomamos el tren hasta Holstenstraße, la estación más cercana a Wacken desde donde estábamos, pero una vez ahí no encontramos nada que nos sirviera para acercarnos.
Pero tuvimos suerte porque una señora alemana que vio nuestro uniforme: pelo largo, chaquetas de cuero y jeans negros, vio nuestra desesperación en la estación y se acercó a preguntarnos si íbamos al festival. Nos ayudó a buscar un bus, pero luego de las 7 de la tarde ya nada nos servía. Fue ella quien le preguntó a un señor que parecía esperar a alguien en un auto, si nos podía llevar y él accedió así que nos subimos a la camioneta con el amable personaje que nos había salvado la vida y su familia, sin que ninguno de ellos hablara una palabra de inglés.
Luego de dar muchas vueltas, nos dejaron en el centro de la ciudad que era una locura. Para mi pesar, nos enteramos de que Alice Cooper (*) ya había tocado y a lo lejos se podían escuchar los riffs de ‘Live Wire’ de Mötley Crüe (**)… y sip, yo agonizaba porque todavía no estaba todo resuelto puesto que nos faltaba una entrada.
Un amigo danés que ya se encontraba en el festival era nuestro Obi Wan Kenobi, “my only hope”. Él tenía el otro ticket y después de una verdadera odisea para contactarnos entre la bulla y que se me acababan las monedas para hablar por el teléfono público, lo logramos. Mötley Crüe ya había terminado y Maiden ya arrancaba con ‘The Wicker Man’. ‘Your time will come’ y mientras escuchábamos, corríamos hacia la puerta principal donde mi amigo se encontraba con la entrada que nos faltaba en mano: Our time had come.
Iron Maiden es una de esas bandas que sobrepasa todas las barreras del metal. Era impresionante ver que las 75 mil personas que habían asistido ese año a Wacken estaban todas congregadas, sin rivalidades ni hostilidades, viendo el show de Iron Maiden, cantando los temas y celebrando la noche de apertura del festival de metal más grande del mundo.
Era tan difícil hacerse paso a la zona del festival que en el área del mercado metalero de Wacken habían pantallas transmitiendo el concierto, rodeadas de fans que coreaban los temas como si estuviesen en frente de la banda. La fila para acceder al escenario era eterna, había gente, cerveza y barro por todos lados.
Finalmente lo logramos y vimos el show de Iron Maiden desde la lejanía, pero no sin poder decir ‘lo hicimos’; Habíamos cruzado mar y tierra en nombre del metal y estábamos ahí, en el paraíso, viendo a Iron Maiden. Eso y Dickinson cantando junto a 75 mil voces nos unió de por vida: “We’re Blood Brothers”. La banda dedicó dicho track a la memoria de Ronnie James Dio.
El set list de Iron Maiden incluyó ‘El Dorado’ de Final Frontier; ‘These Colors Don’t Run’ y ‘The Reincarnation of Benjamin Breeg’ de A Matter of Life and Death; ‘Dance of Death’ y ‘Wildest Dreams’ de Dance of Death y bastante material de Brave New World como los temas nombrados en párrafos anteriores; el track que da nombre al disco y ‘Ghost of Navigator’, además de clásicos como ‘Wrathchild’, ‘Fear of the Dark’ y ‘Iron Maiden’. Luego de una pausa los británicos volvieron con ‘The Number of the Beast’, ‘Hallowed by thy name’ y cerraron con ‘Running Free’.
La verdad a la mayoría no le agradó el set list, la gente esperaba más clásicos. Pero luego del apoteósico Somewhere Back in Time Tour (personalmente, lejos el mejor show que he visto de Iron Maiden) y con disco nuevo, era bastante difícil que Maiden se concentrara en tocar temas antiguos otra vez. Siendo la única banda del festival que tocó dos horas, faltaron verdaderos himnos como ‘The Trooper’, ‘Run To the Hills’, ‘Two Minutes to Midnight’, ‘Can I Play With Madness’ y ‘Wasted Years’.
Pero lo cierto es que ver a Iron Maiden en Wacken Open Air fue una experiencia. Quizás el set list no fue el mejor, pero era el contexto lo que lo hacía más emocionante. En la entrevista a Bruce Dickinson realizada por Sam Dunn en A Headbangers Journey, el legendario vocalista de la dama de hierro explica que su principal objetivo en un show es hacer que las miles de personas que asisten al concierto se conviertan en un todo, que la masa se reduzca, alcanzar hasta ese que quedó allá atrás lejos del escenario (nosotros) y que se sienta parte del show. Y qué bien que Dickinson logra su objetivo, no es sólo un cantante sino un front man de esos que ya no se ven, con esa capacidad convertir una arena al tamaño de un íntimo local.
Luego de que el show de Maiden terminó, nos dirigimos a uno de los escenarios más pequeños, el W.E.T. Stage, que en verdad no tenía nada de wet. Era como si toda la masa que estaba en el show de Maiden, se concentrara frente a la plataforma visiblemente más pequeña donde tocaba la joya del death metal francés, Gojira. Lamentablemente era hasta difícil respirar en el lugar, puesto que el escenario estaba dispuesto dentro de una carpa cuya única ventilación era la puerta de entrada.
Pero eso no quitó fuerza al show de 45 minutos, con un buen despliegue técnico, escénico y excelente sonido. La primera noche ya estaba cerrada y con broche de oro.
* Reuniendo opiniones y preguntando, llegamos a la conclusión de que Alice Cooper abrió y cerró con ‘School’s Out’ y el show fue la fiel representación del slogan del Theater of Death Tour: “They keep killing him... and he keeps coming back”, una mezcla de teatro y música en la que Alice moría al fin de cada canción y revivía al comenzar otra. Sonaron ‘Poison’, ‘Only Women Bleed’, ‘I’m Eighteen’ y ‘No More Mr. Nice Guy’… Pero abrir y cerrar un show con la misma canción, sobre todo cuando estamos hablando de un personaje considerado una leyenda del rock??? ¿Qué pasó con ‘Bed of Nails’? Ese es un temazo y pudieron haber cerrado el show con él.
**En cuanto a Mötley Crüe, la opinión general era que el show fue una verdadera fiesta, a pesar de que Vince Neil no puede (y creo que nunca ha podido) cantar bien en vivo. La leyenda del glam metal, comenzó con ‘Kickstart my Heart’, se paseó por ‘Wild Side’, ‘Shout at the Devil’, ‘Looks that Kill’, ‘Live Wire’, ‘Same Ol’ Situation’ entre otras y cerró con ‘Dr. Feelgood’ y ‘Girls, Girls, Girls’.

VIERNES 5 DE AGOSTO: DANZA ÁRABE, GAITAS… METAL

El día siguiente empezó bien. Desayuno en uno de los carritos donde vendían donas y café y al escenario principal se ha dicho. Nuestra primera banda del día fue Orphaned Land, de Israel; una mezcla entre el death metal melódico de bandas como Opeth y folklore israelita. Es probablemente uno de los grupos más interesantes y prometedores que vimos en Wacken 2010. Con un vocalista igualito a Don Jecho, con túnica blanca incluida y que hasta bromeaba al respecto, Orphaned Land impresionó a la multitud que aplaudía al son de los compases orientales, donde se veían algunas banderas israelís flameando y que hasta se deleitó con una bailarina de danza del vientre.
El set list bien programado de Orphaned Land se inició con la apertura poderosa de ‘Birth of the Three’ y ‘Olat Ha’ Tamid’, dejó para la mitad el material más progresivo de su última placa, The Neverending Way of ORwarriOR y volvió al clímax, cerrando con ‘Halo Dies’, ‘Norra El Norra’ y ‘Ornaments of Gold’.
Luego de eso, el día ya no pareció tan lindo como antes cuando nos fijamos en que el nombre de Apocalíptica figuraba en la lista de bandas que aparecían en las poleras oficiales de Wacken ese año. Los finlandeses habían realizado un show sorpresa el día anterior. Una injusticia para algunos porque obviamente la aparición de la banda no salía en el itinerario, pero el cuarteto tocó por 45 minutos sobre el bus de RedBull. Sin embargo, lo bueno es que el grupo sí está incluido en la nómina de Wacken 2011 y ese, probablemente, será un show imperdible.
Después de Orphaned Land, los latino-norteamericanos de Il Niño se tomaron el escenario con sonido potente y riffs metálicos, aunque quizás sonaron demasiado fuerte como para poder apreciar bien la música. Il Niño es uno de los últimos vestigios de la oleada de bandas Numetal de principios de 2000 y lo cierto es que se notaban algo fuera de lugar en Wacken. Sin embargo el show logró prender, porque la mezcla de riff poderosos y elementos tribales tenía saltando y cabeceando al público.
La próxima banda que vimos fue todo lo opuesto al Numetal, un clásico de clásicos: Voivod que a pleno sol encendió a las hordas de metaleros con su metal old school. Abrieron con el tema que da nombre al grupo, siguieron con ‘The Unknown Knows’ y ‘The Prow’, pasaron por ‘Overreaction’, ‘Experiment’ y ‘Nothing Face’ para terminar con ‘Brain Scan’, ‘Nuclear War’ y ‘Astronomy Domine’, cover de Pink Floyd.
Esa es de hecho, una de las mejores cosas de Wacken Open Air. Viniendo de un país donde la gente escupió a Timo Kotipelto antes de que tocara con Kreator (y a tantos otros), no me imaginaba un festival en Chile en que luego de Il Niño, pudieras ver a Voivod y luego a Kamelot sin que el escenario se llenara de botellas y escupos.
El sonido de Kamelot estuvo bien luego de algunos percances en que la batería opacaba las guitarras y las voces. Fue sobre todo fue la interacción de su vocalista con el público lo que hizo el recital más entretenido para quienes no somos fans. En el medio de su repertorio, un globo aerostático cruzó el cielo del festival y la audiencia evidentemente se distrajo del show de los noruego-norteamericanos, con el vocalista reclamando entre bromas que volvieran su atención hacia la banda.
Cuando el sol recién se empezaba a poner y entre llamaradas que soplaban desde el escenario, Kamelot tocó temas antiguos y material de su última placa Poetry for the Poisoned, con dos vocalistas de soporte cubiertos con máscaras en un podio. A pesar de las expectativas de la banda invitando a alguien a cantar la parte de Mephisto en ‘March of the Mephisto’, dichas estrofas fueron reproducidas con samples.
El primer peak de ese día fue marcado por los suecos de Arch Enemy. Con una de las audiencias más grandes de los tres días de festival, los hermanos Amott y los suyos sonaron increíble; Erlandsson impecable como siempre, el bajo de D’Angelo se escuchaba claro y la voz de Angela Gossow no se perdió en ningún momento. La vocalista ha mejorado su técnica y siendo alemana, anunció que se comunicaría con el público en inglés dada la cantidad de gente de otros países en Wacken (gracias, Angela!).
Arch Enemy empezó con ‘The Inmortal’ de Burning Bridges y ‘Ravenous’ de Wages of Sin, pero la audiencia se prendió con temas más nuevos de la era Gossow como ‘My Apocalypse’, ‘Dead Eyes See no Future’, ‘We Will Rise’ y ‘Nemesis’ en un excelente show que terminó 10 minutos antes de lo previsto.
Cuando Grave Digger subió al escenario, la noche ya había caído en Wacken. La banda que celebraba sus 30 años, preparó un concierto especial para Wacken en honor a dicha ocasión y con ello, decidieron tocar Tunes of War completito, lo que llegó al alma de los fans presentes.
El show de Grave Digger no puede describirse de otra forma que no sea lo que siempre los ha definido: ÉPICO. Cuando un grupo de más de 15 músicos con gaitas y bombos entró al escenario, los presentes ya rompían en lágrimas; se venía ‘Scotland the Brave’. Luego de la salida de los músicos y con fuegos artificiales incluidos, Grave Digger y Chris Boltendahl (con una kilt escocesa puesta), retomaron su lugar en la plataforma.
‘Rebellion’ fue abierta con Van Canto como coro de apoyo y cantada a dúo con Hansi Kürsch de Blind Guardian en medio de fuegos artificiales. La madre del metal, Doro Pesch, compartió escenario con los Digger para entonar ‘Ballad of Mary’, otro de los momentos cúlmines del show con un emocionado público para cerrar con el clásico ‘Heavy Metal Breakdown’. Uno de los mejores números de Wacken 2010.
La noche de ese día sería cerrada por otro de los grandes monstruos del metal, Slayer y por otro clásico de clásicos, Anvil.
Slayer como siempre congregó a una de las audiencias más grandes siendo uno de los shows más esperados. Slayer sale de gira regularmente, pero es de esos números que la gente nunca se cansa de ver y lo mejor fue que tocaron hartos clásicos de Seasons in the Abyss y Hell Awaits.
Anvil estuvieron sólidos pero lo malo fue que el show se perdió. Empezaron su show a las 00:45 en la noche y luego de Slayer, cuando la audiencia ya había dado la noche por cerrada con el plato fuerte. Creo que Anvil habría tenido una excelente presentación durante la tarde, cuando los fans aún están frescos y pueden corear los temas. Daba entre pena y vergüenza ajena que un clásico como Anvil tocara frente a tan poca gente (el hecho de tocar en uno de los escenarios grandes a esa hora, hacía que el efecto de vacío se acentuara más aún) y fans cansados. Sus ochenteras melodías técnicas pero rockeras, requieren a los fans gritando y entonando coros. Sin embargo, los canadienses estaban agradecidos de estar en Wacken y demostraron una actitud sumamente humilde. Valga la redundancia, Lips habló harto, lo que no mejoraba las cosas, pero igual se las arregló para tirar un par de tallas que hicieron reír al agotado público.

SÁBADO 6 DE AGOSTO: ENTRE ROCK AND ROLL Y ATMÓSFERAS OSCURAS
Cuando faltan 15 minutos para las 3 de la tarde, un grupo de chicas se sube al W.E.T. stage. Entre cuero y animal print, las suecas de Crucified Barbara abren su show en el pequeño escenario con ‘Killer on his Knees’ y aunque es temprano y el grupo tiene algunos problemas de sonido, la audiencia se prende de a poco y empiezan los crowd surfing.
Las Barbara son una mezcla entre hard rock y heavy metal con tintes ochenteros y otros elementos más nuevos; entre Vixen, Girlschool, Lita Ford y Kittie. No sólo todas ellas son atractivas sino que la actitud rockera se les sale hasta por poros y tienen al público cautivado con sus flying V, pegajosos coros y power riffs. En un show de 45 minutos recorrieron parte de su disco debut In Distortion We Trust, del que no pudo faltar ‘Play Me Hard’ y ‘Losing the Game’, además de su última producción Til Death Do Us Party, aunque creo que faltaron algunos temas de éste último como ‘Can’t Handle Love’, ‘Jennyffer’ y ‘Rats’. Junto con Orphaned Land, Crucified Barbara fue otra de las promesas del metal que vimos en Wacken 2010.
Luego de probar sangre fresca, volvimos a los clásicos. Overkill entregó uno de los números más poderosos del festival a pleno día abriendo con ‘The Green and Black’. Aunque no era mucha la gente conglomerada frente al escenario, el show de Overkill fue una explosión de baterías de infarto, guitarras filosas y riffs vertiginosos.
Sonaron clásicos de Taking Over como ‘In Union we Stand’, ‘Wrecking Crew’ y temas de su última placa Ironbound que se escucharon mucho más poderosos en vivo. ‘Fuck You’ hizo que Wacken se llenara de dedos del medio levantados e impresiona la forma en que se conserva Bobby Blitz, que en excelente estado físico corre por todo el escenario, hace a la audiencia cantar y corear ‘Overkill, Overkill, Overkill’.
Una vez terminado el show de old school thrash metal, era hora de ir a apoyar a nuestro representante en Wacken 2010, Anton Reisenegger, líder de Criminal, que esa tarde estaría tocando con Lock Up. En primera fila, vimos como Anton, Tomas Lindberg de At The Gates, Shane Embury de Napalm Death y Nick Barker de Benediction y ex Dimmu Borgir extendieron todo el poder del grindcore a un público que recibió un puñete en la cara por parte de Lock Up cuando en Wacken eran recién las 5 de la tarde. El brutal show de Lock Up no dejó tiempo ni para respirar excepto en las contadas intervenciones del vocalista.
El primer peak del tercer y último día de festival, estaría marcado por el momento en que Blackie Lawless y los suyos se tomaron Wacken. Blackie, con botas blancas llenas de flecos y puntas de sierra eléctrica en sus brazos, hizo ver por qué W.A.S.P. es una leyenda viviente. La banda abrió con ‘On Your Knees’ y desde ahí no pararon, recorriendo temas de su obra maestra The Crimson Idol como ‘Chainsaw Charlie’ y la épica ‘The Idol’ en un show que enganchó hasta los metaleros más extremos presentes (que esperaban al próximo show, Cannibal Corpse).
Eso además de los infaltables ‘Love Machine’, ‘Wild Child’, ‘Hellion’ y el cierre con ‘I Wanna be Somebody’, punto en el que ya ni se podía ver a la banda en paz debido a los constantes crowd surfing del público. Lo único que personalmente eché de menos, fue el podio del micrófono que W.A.S.P. llevó la última vez a Chile y los pedazos de carne lanzados al público. Pero Blackie sabe lo que hace y el set list fue perfecto, especialmente para los fans que idolatramos a The Crismson Idol. Entre rock and roll y lágrimas de emoción, W.A.S.P. fue sin duda uno de los mejores números del festival, simplemente increíbles.
Luego de eso, nos reunimos con Anton y con él vimos el show del monstruo de Cannibal Corpse, sin poder dejar de comentar lo chistoso que Cannabis Corpse ha hecho basándose en el trabajo de los norteamericanos.
Tocando al mismo tiempo que Stratovarius y Debauchery, Cannibal abrió con ‘Scalding Hail’ y siguió con ‘Unleashing the Bloodthirsty’, ‘Savage Butchery’ y ‘Sentenced to Burn’. Con Corpsegrinder exclamando “O se vuelven locos o bajo yo mismo a matarlos”, los Corpse sonaron bien y la batería sobretodo, parecía una verdadera metralleta. Una hora de metal brutal ininterrumpida que terminó obviamente con ‘Hammer Smashed Face’ y ‘Stripped, Raped and Strangled’.
Después de la barbarie de Cannibal Corpse, se escucha “Ladies and Gentleman, welcome to the freakshow”. El cambio desde el death metal brutal al power- ahora hard rock/metal de Edguy fue brusco, pero valió la pena. Los alemanes abrieron con ‘Dead or Rock’, tocando temas de su último disco Tinnitus Sanctus, pero incluyendo tracks más antiguos como ‘Tears of a Mandrake’, ‘Mysteria’, ‘King of Fools’ y ‘Vain Glory Opera’ (obviamente parodiando a The Final Countdown en la intro) mientras ‘Lavatory Love Machine’ y ‘Superheroes’ fueron acompañadas por el bajista de Helloween, Markus Grosskopf, quien subió a tocar con ellos.
Luego de Edguy, la oscuridad de uno de los clásicos del black metal cubrió la tierra de Wacken. Inmortal no tocaba en el festival desde su reunión en 2007. Con un buen show lleno de llamaradas que en la noche sí se veían espectaculares (en contraste con Arch Enemy y Kamelot que utilizaron el efecto de día), el show de los noruegos duró 40 minutos, con un buen set list y corpsepaint mandatorio incluido. El cuarteto tocó temas de su último disco y varios de All Shall Fall, abriendo el show con el tema que da nombre a dicha placa, además de ‘The Rise Of Darkness’, ‘Hordes To War’ y ‘Norden On Fire’. Sin embargo el sonido no estuvo muy a la par con los puntos altos del show y fue lamentable que éste coincidiera con la presentación de Rotting Christ en otro de los escenarios, poniendo a los fans del estilo entre la espada y la pared.
Candlemass ofreció un show relativamente bueno, que partió con ‘Mirror Mirror’ y la legendaria ‘Dark are the Veils of Death’, sin embargo éste fue empañado por el vocalista Robert Lowe, quien en contraste con la solemne música de la banda, tiraba tallas que no veían al caso y exageraba su acento americano. Candlemass pasó por ‘Hammer of Doom’, ‘Bleeding Baroness’, entre otras y concluyó con ‘Solitude’.
Después de los veteranos de Candlemass, Soulfly subió al escenario en uno de los últimos grandes shows de Wacken 2010 con ‘Blood Fire War Hate’. A mitad de show, la banda toca ‘Refuse/Resist’ de Sepultura y sigue con ‘Bloodbath & Beyond’. Luego del solo de batería suena ‘Troops of Doom’ y ‘Rise of the Fallen’.
Soulfly sonó bien pero lo que llamó la atención de su presentación fue el símbolo de “No Circle Pit” en las pantallas gigantes. Así es, debido a accidentes previos, el equipo de Wacken decidió crear un signo parecido a los del tráfico, a modo de un círculo con una línea roja en medio, en el que se veían tres flechas dando vueltas. El famoso signo ya había estado presente durante los tres días de festival y hasta había sido la causa de la interrupción del show de Job for a Cowboy, en el que además del signo se realizó un anuncio en inglés y alemán con la prohibición del mosh y del famoso wall of death. Obviamente, el resultado fue un gigantesco wall of death, lo que provocó la cancelación del show de Job for a Cowboy.
Pero Soulfly tenía una audiencia muy grande como para que el show fuese interrumpido y mientras el signo se podía ver en las pantallas Max Cavalera gritaba “Open the circle pit, right fucking now!!” Con una bandera de Brasil sobre el amplificador de Cavalera, Soulfly se retiró no sin antes tocar ‘Roots Bloody Roots’, himno de los tiempos en que Max formaba parte de Sepultura.
Luego del electrizante show de Soulfly, los suecos de Tiamat bajaron las revoluciones, tocando su clásico Wildhoney de principio a fin. Desde el punto de vista de la performance, Tiamat ofreció un show plano y tedioso; cero interacción con el público. Desde el punto de vista musical, Tiamat logró crear el ambiente apropiado para que la audiencia se concentrara en la intensa entrega. La leve lluvia que calló por primera vez en los tres días de festival, acompañó a la banda sonora y la oscuridad del sonido, junto con los colores e imágenes proyectadas en un lienzo blanco tras la banda. El público estaba silencioso y concentrado en la densa atmósfera y a lo más, acompañó algunos compases con las palmas. El guitarrista tocó hasta con una botella de cerveza vacía y la banda finalizó su presentación con ‘A Pocked Sized Sun’.
Wacken 2010 fue cerrado con el show del gran U.D.O. Dirkschneider, quien abrió su show con temas de su último álbum Dominator, pero que no dejó a las 70 mil personas desde todo el mundo ahí reunidas sin clásicos de su otrora banda, Accept, como ‘Princess of the Dawn’, ‘Midnight Mover’ y ‘Metalheart’ para cerrar con la legendaria ‘Balls to the Wall’.

El clásico de Accept era de hecho, el tema indicado para poner fin a los 3 días de metal en ese lugar. Cuántas historias había entre esas 70 mil personas en ese lugar, cuántos recuerdos que ahora serían parte de nuestras vidas, cuántos de nosotros habíamos viajado horas, kilómetros; por tierra, por cielo, por mar, para poder llegar ahí. Cuántas experiencias en ese lugar reflejaban que para llegar a Wacken hay que tener cojones, casi como para llegar al Valhalla. En cuanto a nosotros, luego de despertar y ver que al otro día, la imagen del campamento post festival parecía realmente salida de la película Exterminio, nos esperaba un largo viaje a dedo: Balls to the Walls.
Wacken 2011 promete desde ya y el line up está encabezado por el gran Ozzy Osbourne, seguido por Judas Priest, Motorhead, Avantasia, Apocalyptica, As I Lay Dying, Blind Guardian, Children of Bodom, Cradle of Filth, Crushdiet, Ensiferum, Heaven Shall Burn, Helloween, Iced Earth, Kreator, Mayhem, Morbid Angel, Primal Fear, Rhapsody of Fire, Sepultura, Sodom, Suicidal Tendencies, Trivium y Airbourne entre otros. See you in Wacken 2011, metal heads!





 
  » Galeria de Imagenes
 
» Comentarios :
 
 
   » Ver Mas Reviews Live
UNISONIC & GOTTHARD (BATUTA)
Mayo 15, 2012
 
THE METAL FEST DIA 2
Abril 29, 2012
 
THE METAL FEST - DIA 1
Abril 28, 2012
 
 

Home de HellCast Foro HellCast Links a otros sitios Contacto HellCast Publicidad HellCast Prensa HellCast Staff HellCast