Todo parecía que la ausencia de un miembro tan importante como el vocalista Roy Khan iba a marcar el debut en tierras chilenas de Kamelot, para nadie que conozca al grupo es tema de discusión que Roy, sin ser miembro original es una pieza importante en el engranaje de la banda, la que sin dudas ganó notoriedad luego de su llegada allá por el año 1997. Sin embargo, que equivocado resulté estar con mis expectativas, ya que tan solo los primeros minutos de show fueron necesarios para hacerme cambiar de opinión… ¡y de que manera!
El show estaba presupuestado para comenzar a las 19:00 horas, sin embargo a esa hora todavía iba mucha gente entrando, en su mayoría al sector “VIP”, daba la impresión, desde afuera, que adentro habría una gran convocatoria, sin embargo al ingresar al recinto pude notar que esto no fue así, puesto que el público que acudió al Teatro Teletón apenas se empinó por sobre las 600 personas, como ya señalé, la mayoría ubicada en el sector preferencial.
Ya a las 20:00 casi en punto comenzaban los teloneros “Birds Of Prey” a quienes lamentablemente no pudimos disfrutar debido a un pequeño malentendido con el tema de las acreditaciones, el cual afortunadamente fue solucionado gracias a la buena voluntad de la producción, con lo que pudimos hacer ingreso justo cuando estaba por comenzar Kamelot.
Al entrar al teatro, como ya señalé, lo primero en notar fue la poca gente en el recinto. Me decepcionó un tanto la escasez de público, pensé que Seriamos más, aunque también es cierto que la ausencia de Roy Khan jugó un papel determinante a la hora de decidir si asistir a este concierto en particular dentro de la avalancha de ofertas que tenemos en el país.
Lamentable por quienes no quisieron arriesgarse, porque apenas comenzó el show supe que estaba ante algo especial, era la primera vez que la banda tocaba en vivo con Fabio Lione como “parche”, y bastó que abriera la boca para entonar las primeras líneas de “Rule The World” para dejar en claro que no venía a imitar ni emular, sino que a hacer lo que bien sabe y con ese carisma especial que tiene terminó por robarse la película junto a la preciosa Elize Ryd del nuevo grupo Amaranthe, quién apoyó en los coros en varios temas y cantó a dúo en otros pocos.
Luego del primer tema siguieron “Ghost Opera” y “The Great Pandemonium”, las que sonaron potentes, pero no exentas de problemas, si bien menores, que opacaron un poco la experiencia. El sonido estaba muy agudo, Fabio estaba sonando por sobre todos los instrumentos y claro con ese vozarrón muchas veces los tapaba, además producto del tamaño del teatro, en ocasiones se sentía el rebote del sonido en el fondo lo que tampoco ayudaba.
El sonido fue mejorando considerablemente luego de los primeros tres temas, y se afirmó definitivamente con “The Human Stain”, un favorito personal que vino seguido de un verdadero temazo “Center Of The Universe” en el que al fin se pudo ver a la audiencia un tanto más participativa con la banda, ya que hasta ese momento la actitud era absolutamente contemplativa, está bien que la música que propone Kamelot no es para volverse locos, sino que para apreciar toda su sutileza con detención, pero había momentos en que el público simplemente fallaba en dar ese “feedback” tan necesario para la banda.
Casi sin pausas comenzó a sonar una intro que nos transportó a las lejanías del oriente, y al año 1998 con nada más ni nada menos que “Nights Of Arabia”, donde una vez más fue oportunidad para Elize de lucir su belleza acordemente ataviada y regalándonos una pequeña “danza del vientre”. Sorprendente tema, que, hay que ser francos, ya en la voz de Khan no estaba resultando. Punto para Lione. También del disco “The Fourth Legacy” le siguió casi sin pausas “A Sailorman’s Hymn”, otro agradable regalo de los primeros años de Kamelot, donde una vez más Elize deleitó al público haciendo un dueto con el crespo vocal de Rhapsody Of Fire.
Terminado ese viaje al pasado era tiempo de volver a degustar algo más nuevo con dos canciones del álbum “The Black Halo”, primero vino “When The Lights Are Down”, tema que sonó verdaderamente espectacular, es que en realidad la ejecución de la banda fue realmente pulcra y sorprendió de muy grata forma lo bien acoplados que se escucharon junto a Lione, si daba la impresión que hubiese sido él el vocalista desde toda la vida. Continuando el paseo por la placa ya mencionada se vino “Soul Society” la que terminando dio lugar a un solo de teclado a manos de Oliver Palotai que calmó un poco los ánimos.
Después de ese pequeño entremés se vino una tremenda tripleta con “Hunter’s Season”, “Eden Echo” y “Necropolis” los que sin duda volvieron a animar al público. A estas alturas debo reconocer que ya me estaba preguntando que había pasado con Simone Simons quien también estaba anunciada como artista invitada. Pues bien ahora era el turno de verla en vivo, porque luego de una pequeña charla de Youngblood con el público se oye la introducción de “The Haunting” y entra en escena la bella pelirroja en la que sería su única participación en el concierto. La ejecución fue perfecta y el dueto resultó límpido, mas quedé con gusto a poco con la participación de Simone, puesto que luego de este tema no volvió a salir al escenario.
Tras esto, vino otra pausa con un solo de batería que enfrío un poco el ambiente, pero no lo suficiente, pues todavía quedaba un tema más, “Forever” que al fin logró encender a la gente como debió haberlo hecho desde un principio. Tras esto la banda se retiró de escena en un “encore” que no alcancé ni siquiera a notar, pues Sean Tibbets no se demoró nada en volver para jugar con el público y realizar un solo de bajo que terminó dando forma a “Karma” otro favorito de los asistentes que ahora si respondieron.
El concierto ya estaba llegando a su fin, pero aún quedaba una sorpresa más, se trató de “Don’t You Cry”, que sonó verdaderamente sobrecogedora interpretada por Lione y con los espectadores coreando cada palabra. Otra sorpresa que según Lione, era la primera vez que la tocaban juntos, sin un ensayo previo. El cierre, como es costumbre para la banda llegó con “March Of Mephisto”, la que fue fundiendo con una “Outro” mientras la banda se despedía del público, sellando de esta forma el concierto.
En realidad fue un concierto redondo desde el punto de vista musical, y una muy grata experiencia la de ver a Kamelot, aún sin Roy Khan, puesto que tal como ya mencioné entre Fabio Lione y Elize Ryd hicieron olvidar de inmediato la ausencia del noruego. Quiero aclarar que de todas formas me hubiese gustado verlos con él, pero es que el desempeño de Lione el pasado jueves fue de otro planeta, se afiató a la banda sin problemas y sin entrar en la copia mantuvo la esencia de Khan en cada una de las canciones. Los puntos bajos los marcaron la poca afluencia de público, que lastima que haya llegado tan poca gente, y lo otro un tanto criticable es el abuso de sample en los coros, sobretodo femeninos teniendo a dos tremendas vocalistas como Simone y Elize (esta última si colaboró durante gran parte del concierto, casi como un miembro más), encuentro que no es necesario acudir al “sampleo”.
Es de esperar que vuelvan, por difícil que parezca sería un placer deleitarse otra vez con una banda con un sonido tan elegante y que suena tan prolija en vivo.
SETLIST
01.- Rule The World
02.- Ghost Opera
03.- The Great Pandemonium
04.- The Human Stain
05.- Center Of The Universe
06.- Nights Of Arabia
07.- A Sailorman's Hymn
08.- When The Lights Are Down
09.- Soul Society
10.- Hunter’s Season
11.- Eden Echo
12.- Necropolis
13.- The Haunting (Somewhere In Time)
14.- Forever
Encore
15.- Karma
16.- Don’t You Cry
17.- March Of Mephisto
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