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WACKEN OPEN AIR 2011, Review Completo

"4,5 y 6 Agosto, 2011" | [Review Live]

WACKEN OPEN AIR 2011, Review Completo | 4,5 y 6 Agosto, 2011
 

» Autor & Fotografía :

Mane Campos, Fotos: Claudio Poblete
» Fecha : 4,5 y 6 Agosto, 2011
» bandas : Accuser, Airbourne, Apocalyptica, As I Lay Dying, Avantasia, Battle Beast, Blaas of Glory, Blind Guardian, Blowsight, Bullet, Bülent Ceylan, Children of Bodom, CrashDiet, Deadlock, Dir en Grey, Eläkeläiset, Ensiferum, Excrementory Grindfuckers, Hail of Bu
» Lugar : Wacken, Hamburgo, Alemania
 
  » Comentario [Review]
Wacken Open Air 2011 Y LOS TRES DÍAS EN QUE EL TIEMPO SE DETUVO
Por Mane Campos

Wacken Open Air es una fiesta. Cada año, mas de 70 mil metaleros peregrinan hacia el lugar, algunos casi religiosamente, año tras año; no solamente para ver en vivo a las bandas mas emblemáticas del género sino para vivir un carnaval donde todos son parte de una familia; donde durante tres días todo gira en torno a la música y no a los problemas cotidianos; donde casi terapéuticamente la música purga y nos deja limpios para luego volver a nuestras vidas y empezar un nuevo año.
Las bandas que tocarían en Wacken 2011, estaban encabezadas por la legendaria trilogía de Ozzy Osbourne, Judas Priest y Motorhead. Sí, en Chile hemos visto a estas tres bandas más de una vez, pero no es el hecho de ver a las bandas;  es el hecho de verlas en el mismo escenario y en Wacken, que tiene un significado simbólico para todo metalero.  ¿Qué puede ser mas apoteósico que ver a Ozzy, Halford y Lemmy, todos tocando en el mismo lugar, gritando al mundo que el rock and roll esta mas vivo que nunca?
Otra trilogía del heavy metal, aquel que tuvo un auge por allá por el año "98 en Chile, se presentaría haciendo que varios de nosotros reviviéramos nuestra "juventud" por esos días: Helloween, Rhapsody of Fire y Blind Guardian.
Wacken 2011 tuvo de todo: rock and roll del loco y del bueno que más que un concierto, era un carrete masivo  en los recitales de Airbourne y Crashdiet; despedidas llenas de emoción en las presentación de Iced Earth; riffs pesados y densos en los shows de leyendas del metal como Mayhem, Sepultura, Morbid Angel, Sodom y Kreator (casi otra trilogía, la del thrash alemán con Kreator y Sodom, faltando sólo Destruction); cellos esquizofrénicos durante Apocalyptica; sol durante la presentación de Rhapsody of Fire y lluvia torrencial mientras tocaba Children of Bodom. Además de estos grupos, el cartel de Wacken 2011 incluyó a Avantasia, Ensiferum, Heaven Shall Burn, Suicidal Tendencies y Trivium.
Pero lo mejor es que ustedes saquen sus propias conclusiones y para eso, empezamos, redundantemente, por el principio…

Wacken Open Air. DIA 1. 4 DE AGOSTO DE 2011: VALHALLA.

Skyline es la banda que prácticamente inició Wacken Open Air. Fueron ellos quienes no encontraban un lugar para tocar y decidieron hacerlo en el espacio que hoy alberga al festival, obviamente ante una audiencia mucho más reducida. Es así como el grupo se llevó los honores de abrir la versión número 22 del evento con "Out in the Fields" y "Over the Hills and Faraway" de Gary Moore, dedicando el show a la memoria del gran guitarrista. Junto a Doro Pesch, se escuchan el himno de Wacken "We Are the Metalheads", un tema nuevo titulado "Raise your First" y cuando la cantante entona "All We Are" de su antigua agrupación Warlock, más de alguno en el lugar se emociona.
Doro se retira y entra el cantante de Grave Digger, Chris Boltendahl, que interpreta "Wacken Will Never Die" dando paso a Tom Angelripper de Sodom, quien contribuye con "Auf Nach Wacken". U.D.O. Dirkschneider canta "Heavy Metal WOA" y dos covers de Accept: "I"m a Rebel" y "Princess of the Dawn" para cerrar el show.
Luego de la presentación de Skyline y sus invitados, poco a poco el festival iba tomando forma in crescendo, dando paso al primer gran show de la tarde, Helloween, que partió con el pie izquierdo. Dos veces intentaron abrir con "Are You Metal?" pero en ambas oportunidades y en la misma parte del tema, se produjo un apagón masivo de todos los equipos de sonido, dejando a la banda literalmente muda… y al público también. La segunda vez, Andi Deris se larga a reír y la banda sale del escenario seguida por la ovación de la audiencia.
Cuando el problema se solucionó y luego de perder más de 5 minutos de show, Helloween adelantó un tema del setlist abriendo finalmente con "Eagle Fly Free" y siguiendo con "March of Time" en una presentación donde los clásicos del grupo fueron mayoría. Siguió "Where the Sinners Go", "I"m Alive", una versión corta de "Keeper of the Seven Keys" (que a varios nos pareció un pecado), mezclada con "The King for a 1000 Years". Pasaron "Halloween" (también acortada), "Future World" y "Dr. Stein".
A pesar de la accidentada partida, Helloween se repuso y el público se olvidó por completo del percance. Sin embargo, a ratos Andi Deris llega a ser irritante en sus intentos por interactuar con la audiencia. Ya todos sabemos el jueguito de quién grita más fuerte, los de este lado o los del otro y el de seguir lo que canta el vocalista y por un rato está bien, pero no cuando la banda pudo haber tocado dos temas más si tan sólo se hubiesen ahorrado esas tonteras. Helloween desaparece por un rato luego de "Dr. Stein" y casi, casi nos hace caer pensando que no tocarían "I Want Out". Pero por suerte, el grupo vuelve y cierran con el temazo que todos esperan.
Luego de Helloween el público se empezó a amontonar frente al Black Stage, donde en 15 minutos más Blind Guardian causaría una verdadera euforia, abriendo con "Sacred World" y "Welcome to Dying". Personalmente, hace tiempo que no veía tal aglomeración en Wacken (excepto por Children of Bodom en el 2006 y Iron Maiden en el 2009). Era imposible pasar de un lado a otro, la gente estaba casi en trance y se podía escuchar a todo el mundo cantando, no sólo en el sector frente al escenario, mientras pasaban "Nightfall", "Time Stand Still (at the Iron Hill)", "Traveler in Time", "Fly", "Tanelorn (Into the Void)", "Imaginations from the Other Side", "Lord of the Rings" y "Wheel of Time".
"Valhalla" llegó a sacar lágrimas en algunos y a mi lado, dos metaleros se abrazaban emocionados entonando el tema junto a Hansi Kürsch. Tal como todos nosotros ahí, habían llegado quizás desde qué parte del mundo al Valhalla del metal.
Cuando ya el show bordeaba la hora y cuarto, se escucharon "Majesty" y "The Bard"s song- In the Forest". El recital de Blind Guardian fue apoteósico, cerrado con "Mirror Mirror" y fuegos artificiales incluidos. Increíble.
Dos horas después, suenan los riffs de "I Don"t Know" y mientras ya oscurece en las tierras de Wacken, Ozzy Osbourne se hace presente y aunque sus condiciones vocales no son las mejores, hay que reconocer que el Tata todavía rockea y de lo lindo, cosa que quedó más que clara cuando agarra una manguera gigante por la que sale espuma y la apunta hacia el público, quedando él igual de empapado que la audiencia.
Ozzy grita con su acento británico "I can"t fuckin" hear you", la audiencia responde y el show no para. Suenan "Suicide Solution", "War Pigs" de Black Sabbath, "Mr. Crowley", "Bark at the Moon", "Road to Nowhere", "Shot in the Dark" seguida por "Rat Salad" de Black Sabbath y "Iron Man".
Antes de presentar a quienes lo acompañan en el escenario, el veterano realiza una introducción señalando que a lo largo de su carrera ha tocado con grandes guitarristas, los nombra a todos (Rhodes y Wilde son los que más sacan aplausos) y presenta al guitarra, Gus G y al resto de la banda. Después se escuchan "I Don"t Want to Change the World", "Crazy Train", "Mamma I"m Coming Home" y como bonus, hasta hubo un cara pálida de Ozzy que cierra con "Paranoid" de Black Sabbath.
Algunos lamentamos no escuchar nada de Ozzmosis, pero ya qué más se podía pedir; Ozzy realizó un show donde a pesar de su edad, entregó su 100% al igual que su banda y donde se escucharon puros clásicos (y completitos!, sin cortar como Helloween) a pesar de las producciones más recientes del legendario vocalista, que no está en las mejores condiciones, que quizás ya no puede llegar a ciertos tonos, pero que aún se la puede, porque aún canta; porque es Ozzy; porque es una leyenda; porque "you can"t kill rock and roll"; porque está viejo, pero feliz.

Wacken Open Air. DÍA 2. 5 DE AGOSTO DE 2011: ROCK ME AMADEUS.

El segundo día de Wacken fue una jornada más oscura. No sólo porque atrás pareció quedar el heavy y power metal del día anterior para dar paso a escalas más bajas y riffs densos, sino porque el clima no estaba de nuestro lado. La noche anterior había llovido a cántaros y el sol era intermitentemente cubierto por unas amenazantes nubes negras que a ratos soltaban algo de agua y que nos mantuvo pensando que en cualquier momento se venía el diluvio, cosa que no pasó, al menos ese día.
Lo primeros head bangs de la jornada se abrieron con Ensiferum, los finlandeses que ante una audiencia aún medio dormida comenzó su show con "By the Dividing Steam" y "From the Afar", pasando por "Twilight Tavern", "Battle Song", "Tale of Revenge", "Blood is the Price of Glory", siguiendo con "Treacherous Gods", y "Victory Song" para cerrar con "Stone Cold Metal" y "Iron".
A la una de la tarde, Suicidal Tendencies comenzaba a sonar con "You Can"t Bring Me Down" y "Join the Army", frente a una audiencia que recibió un violento despertar a modo de un puñetazo en la cara, que es realmente como Suicidal se escuchó: fuerte, claro y potente. "War Inside My Head", "Subliminal", "Come Alive" y "Possessed to Skate" fueron seguidos por "Suicidal Failure", "How Will I laugh Tomorrow" y terminar con Pledge your Allegiance".
Fue gracias a Suicidal que sacudimos nuestras cabezas y nos dimos cuenta de que el día estaba recién comenzando. Luego de los norteamericanos, fue el turno de los grandes de Morbid Angel, que como siempre entregaron un show con una puesta de escena sencilla pero impecable e inmediatamente fueron al hueso, partiendo con "Inmortal Rites" de Altars of Madness.
Las siguientes "Fall From Grace" de Blessed are the Sick y "Rapture" de Covenant hicieron la partida perfecta para el show de Morbid que continuó su repertorio, volviendo a Altars of Madness, con "Maze of Torments". Fue entonces cuando la banda se adelantó a su última y controversial placa con "Existo Vulgore", "Nevermore" y "Am I Morbid", que la verdad no motivó mucho a los escépticos presentes.
Casi como si hubiese sido un paréntesis, la audiencia se vuelve a entusiasmar cuando se escucha "Angel of Disease", "Chapel of Ghouls" y "Where the Slime Live". David Vincent nombra los países de algunas banderas que se ven en el público frente al escenario y la banda cierra con su clásico "God of Emptiness". De Trey Azagthoth, nada que decir; es una eminencia del metal. Destructhor y Tim Yeung cumplen bien su tarea, aunque se extraña a Pete Sandoval, quien se encuentra recuperándose de una cirugía en la espalda.
Morbid Angel estuvo increíble y qué más podría pedir un metalero para morir tranquilo luego de tal show? Sodom (la banda, no el verbo :D).
Idolatrados en su Alemania natal, Sodom parte su presentación con el tema que da nombre a su última producción "In War and Pieces" para seguir con "The Vice of Killing". Entre crowd surfings que no paraban, el trío continuó con el clásico "Oubreak of Evil", "The Saw is the Law", "I Am the War" y "M-16".
Sodom es un tanque, una máquina de guerra. La batería es una metralleta y continúan el ataque con "Feigned Death Throes", "The Art of Killing Poetry", "Agent Orange", "Blasphemer", "City of God", "Remember the Fallen" y concluyen su presentación con una fusión de clásicos de Better Off Dead y Persecusion Mania con su disco más reciente: "Stalinorgel/Knarrenheinz/Bombenhagel".
De Sodom al power metal-sinfónico de Rhapsody of Fire, el cambio fue algo brusco. Pero el show de los italianos es el primero donde la gente ya se ve 100% despierta. Suicidal Tendencies, Morbid y Sodom hicieron lo suyo, pero, al parecer era difícil competir con la caña que muchos traían del día anterior. A las 5 de la tarde, sin embargo, momento en que Rhapsody of Fire comenzó su show, la audiencia estaba ya más repuesta.
Los italianos parten con "Triumph or Agony" pero lo que emociona a la multitud es lo que sigue: "Holy Thunderforce" y "The Village of Dwarves" de Down of Victory, seguida por "On the Way to Ainor" y la misma "Down of Victory", donde no faltan los vocalistas wanna be en el público que tratan de competir y llegar a los tonos de Fabio Lione, que cantó increíble.
Durante todo el show hay una atmósfera melancólica y cuando la banda aprovecha la ocasión para cantar "Lamento Eroico" en italiano, dicho sentimiento llegó a su punto cúlmine y la cancha se vio llena de banderas italianas flameando.
Después de "Unholy Warcry", "The March of the Swordmaster" y "Reing of Terror", Rhapsody of Fire concluye su show con la épica "Emerald Sword". Iced Earth no era la única banda que despedía a un miembro en esta edición de Wacken. Sin saberlo, quienes presenciamos este show de Rhapsody of Fire, vimos una de las últimas apariciones del gran Luca Turilli como compositor y guitarrista del grupo, puesto que el 16 de agosto se subió un comunicado a la página oficial de la agrupación anunciando su partida.
Trivium era una de las bandas que tenía a varios escépticos dentro de los presentes. El año pasado, el show de Il Niño se vio algo fuera de lugar en el intento de los organizadores del festival por incluir a las corrientes más nuevas del metal que tienen aún un vasto número de detractores. Sin embargo, hay un punto importante que hace la diferencia del show de Trivium con el de Il Niño el pasado año y es que cuando el cantante Matt Heafy se dirige a la audiencia, lo hace con humildad y no tratando al público de "ustedes los metaleros", inmediatamente separando al grupo del público: "nosotros, la banda" y "ustedes, los metaleros" como lo hizo Cristian Machado en 2010.
Heafy da las gracias por tocar en Wacken: “Thanks for hanging out with us” y emocionado, señala que es la primera vez que tocan en un festival tan grande y la primera vez en que el nuevo baterista, Nick Augusto (quien además había estado de cumpleaños el día anterior) toca en Alemania.
Con ese discurso, se ganan al público que les presta atención y fueron una de las pocas bandas que logró resolver la ecuación de tocar fuertísimo pero sonar bien, sin acoples, ni bajos que se comen al resto de los instrumentos. El setlist de Trivium se basó en hits como "In Waves", "A Gunshot to the Head of Trepidation", "Like Light to the Flies", "Pull Harder on the Strings of your Martyr", "Down from the Sky", "Throes of Perdition" y convencieron a más de un incrédulo.
Heaven Shall Burn fue el siguiente acto, arrancando con "Profane Believers" y la audiencia literalmente enloqueció. Cuando sonó "Voice of the Voiceless" se podían ver circle pits en todas partes y los crowd surfing no paraban mientras el quinteto desplegaba un sonido poderoso. Al parecer, los organizadores se dieron por vencidos con el tema del circle pit que estaba "prohibido" el año pasado y fue la causa de la cancelación de algunos shows como el de Job for a Cowboy. La verdad y viendo al público reaccionar con Heaven Shall Burn, el circle pit es inevitable, justo y necesario en este tipo de instancias; es finalmente una catarsis.
Los alemanes vestidos todos de camisa roja y pantalones negros continuaron con "The Omen", "Forlorn Skies", "Combat", "Awoken", "Endzeit" y "Counterweight". Entre llamaradas escupidas desde el escenario, sonaron "The Disease", "Whatever it may Take", "I was, I am, I shall be", "Behind a Wall of Silence" y "Return to Sanity" cuando el mosh ya era épico. Heaven Shall Burn se despidió de la audiencia con el cover de los suecos de Edge of Sanity "Black Tears".
Cuando el sol ya comenzaba a ponerse, el público comenzó a apostarse frente al True Metal Stage esperando al gigante metalizado de Judas Priest.
El legendario grupo fue el único del festival que tocó por dos horas y cuarto, abriendo con "Rapid Fire" y "Metal Gods". Mientras en el telón de fondo se lee "Welcome to the Home of British Steel", Judas toca "Heading Out to the Highway", "Judas Rising", "Starbreaker", "Never Satisfied" y el cover de Joan Baez "Diamonds and Rust", acompañada por las palmas del público mientras Richie Faulkner se batía entre guitarra acústica y eléctrica.
Un juego de luces laser introduce "Prophecy" en la que Halford entra al escenario con una túnica plateada y un báculo con el tridente de Judas Priest; seguida por "Night Crawler" donde dos tridentes más emergen desde bajo el escenario. "Turbo Lover", "Beyond the Realms of Death", "The Sentinel" y "Blood Red Skies" cimentaron el paso para un nuevo cover, esta vez de Fletwood Mac, "The Green Manalishi".
Fue entonces cuando sonaron los acordes de "Breaking the Law", himno del heavy metal que fue completamente cantado por los más de 70 mil presentes. Y desde entonces, el show tomó más fuerza aún porque los clásicos no pararon: siguió "Painkiller", "Electric Eye", "Hell Bent for Leather" en la que Rob Halford sale al escenario en moto, forrado en cuero y con látigo en mano (no será mushhho?) y "You"ve got Another Thing Coming.
Judas lleva bien puesto el título de Metal Gods. Tipton, impecable como siempre y lo mismo se puede decir de Ian Hill, del carismático Richie Faulkner y para qué nombrar a Scott Travis que se mandó un solo que le voló la cabeza a todos (y eso que quien les escribe no es la más grande fan de los solos).
La destreza de Halford es incuestionable. Tal como es el caso de Ozzy, el hombre ya no llega a ciertos tonos y por ello, varios temas son tocados en una afinación más baja; sin embargo, son años de trayectoria y de cantar a la perfección. No se puede correr contra los años y es inevitable que a cierta edad, íconos como Halford u Ozzy ya no puedan cantar como lo hacían antes. Pero señores, estamos hablando de un vocalista que a sus 60 años se la puede con un tema como "Painkiller" y dos horas y cuarto de show; que le mostró al mundo del metal lo que es tener actitud y para quien la puesta en escena no ha dejado de ser importante a pesar de que la trayectoria podría prestarse para que le importara un rábano.
Halford se cambia de chaqueta cada tres o cuatro temas y del escenario salen llamaradas mientras Judas cierra con "Living After Midnight" y en plena cancha se veía a los guitarristas de Edguy rockeando con Judas y una cerveza en la mano.
Quienes esperaban ver a Cradle of Filth este 2011, tendrán que aguantarse hasta el próximo Wacken. A mediados de julio la banda canceló su presentación debido a lesiones sufridas por Dani Filth luego del festival Selestat en Francia. Los ingleses se convirtieron en la primera banda confirmada para la edición número 23 de Wacken y su reemplazo sería Triptykon, grupo del legendario Tom Gabriel Warrior (Celtic Frost, Hellhammer).
De hecho, el grueso del show de Triptykon estuvo compuesto por temas de Celtic Frost como "Procreation (of the wicked)", con el que abrieron su show; "Circle of the Tyrants", "Babylon Fell" y "Synagoga Satanae".
A las 00:45, los australianos de Airbourne entraron al True Metal stage y de ahí, la fiesta no paró por una hora. La banda, una versión actualizada y más metalizada de AC/DC, arranca con "Raise the Flag", sigue con "Born to Kill", "Diamond in the Rough" y "Chewing the Fat".
En medio de "Black Jack", el vocalista Joel O"Keeffe trepó por el montaje del escenario, guitarra al hombro, hasta llegar al armazón de luces en el techo y toca el solo del tema desde arriba, consagrándose como uno de los frontman más aclamados por la multitud del festival. Digámoslo, el tipo es mejor guitarrista y líder que cantante, pero ese momento fue uno de los peak de Wacken 2011: hay un australiano demente entre medio de fierros y luces, tocando guitarra a metros sobre el escenario. Bastó eso para que la audiencia cayera rendida ante Airbourne y su rock and roll old school y O"Keeffe es ovacionado por ésta cuando vuelve a unirse a sus compañeros de banda en el escenario.
Durante "Bottom of the Well", el público prende encendedores y Wacken se vuelve una gran antorcha, para luego dar paso a "Cheap Wine Cheaper Women" con coreografía de guitarras incluida. En "Girls in Black" el público era una locura y habían circle pits en más de algún lado que no fuera frente al escenario (tomando en cuenta que el público en Wacken es bastante pacífico en ese sentido).
En el último número, "No Way but the Hard Way", las luces del escenario se apagan y O" Keeffe aparece con un foco gigante de luz con el que apunta a la audiencia cantando "I say there is no way…" mientras la multitud hace lo suyo respondiendo "…But the hard way…".
El show de Airbourne estuvo memorable y aunque la voz de O"Keeffe suena cansada a ratos, la actitud y los riffs pegajosos lo pueden todo y aunque la banda es relativamente nueva, su puesta en escena y el carisma de su líder poco a poco los van consagrando, convirtiéndose en una de esos grupos que tienen por característica el ofrecer un show que nunca será aburrido y que se reduce a lo esencial: puro rock and roll.
Los fineses de Apocalyptica serían los encargados de cerrar la noche y luego de la fiesta de Airbourne, era cuestionable qué pasaría cuando tocara bajar las revoluciones.
Sin embargo, el show del cuarteto fue lejos uno de los mejores de Wacken 2011. Partiendo con "On the Rooftop with Quasimodo", "2010" y "Grace", Apocalyptica enamoró a la audiencia con melodías que dibujaban espasmos y pasaban de la euforia a la más pura calma y belleza.
Sonaron los acordes del cover the "Master of Puppets" de Metallica. De una forma muy diferente a la de Airbourne, la fiesta continuaba; se había convertido en una experiencia religiosa, sublime. ¿Cómo lo hacen? Todavía es un misterio para muchos cómo los finlandeses lograron prender a la audiencia después de una sobredosis de hard rock; cómo Apocalyptica logró que la música de conservatorio pudiera sonar tan metal.
La procesión siguió con "Bring them to the Light" y "Last Hope" y entonces el cuarteto volvió a retomar su aclamado Apocalyptica Plays Metallica for Four Cellos, con "Nothing Else Matters", coreada por las más de 70 mil voces en el lugar, "Inquisition Symphony" de Sepultura y "Seek and Destroy".
¿Qué pensarían Mozart, Beethoven y Wagner? Ahí en el escenario, hay tres cellistas maniáticos, tocando temas de Metallica y Sepultura y haciendo que la audiencia se convierta en el vocalista de la banda. El trío tiene una actitud rockera increíble. Apocalyptica no son cellistas; son guitarristas con guitarras más grandes.
El baterista Mikko Sirén se demostró intachable también, mientras el vocalista Tipe Johnson acompañó a la banda en un par de temas incluyendo "I don"t Care", que en vivo suena como la mejor power ballad ochentera. El clima ahora se ponía del lado de Wacken. La noche es magnífica, durante "Nothing Else Matters" se ven algunos encendedores prendidos; el público se convierte en una sola voz, no hace nada de frío y la atmósfera es simplemente increíble.
Apocalyptica cierra con "Hall of the Mountain King", demostrándole a todo Wacken Open Air que el carnaval continuaba, que los cellos no están lejos de las guitarras; que lo imposible es posible y que Mozart, Wagner y Beethoven no se revuelcan en su tumba, sino que cabecean; porque lo que Apocalyptica hizo esa noche fue arte. La música docta nunca tuvo más rock que tocada por el trío de maniáticos del cello. Rock me Amadeus!

Wacken Open Air. DÍA 3. 6 DE AGOSTO DE 2011: BARRO Y ROCK AND ROLL

A los suecos de Crashdïet les tocó una de las misiones más complejas de Wacken 2011. Más difícil que la de Apocalyptica el día anterior que tuvo que desafiar con cellos a la artillería rockandrollera de Airbourne. Si, porque a pesar de que fue difícil para la audiencia pasar del rock and roll a los cellos, Apocalyptica es una banda que ya tiene un nombre y es vastamente respetada.
Crashdïet en cambio, es una banda de glam metal que aún no se consolida 100%, única representante en el festival de un género que es un poco odiado en los confines del metal; que además pasó por una difícil etapa con la muerte de su emblemático primer vocalista. Fuera de todo esto, a las dos de la tarde, los suecos debieron despertar a más de 70 mil zombies que luego de dos días y dos noches de cerveza y rock and roll ya comenzaban a demostrar signos de agotamiento.
Sin embargo y viéndolo desde otro punto de vista, qué mejor que una banda de glam metal para despertar a los muertos. Crashdïet abre con "Breaking the Chains" de su aclamado debut Rest In Sleaze y aunque al público le cuesta enganchar, el quinteto lo va logrando poco a poco. Con una actitud que no puede ser más glam, Simon Cruz se ve como un punk-glam rocker, medio Michael Monroe, pero suena a Sebastian Bach y dejó en claro que la muerte de Dave Lepard ha sido superada por la banda. Por supuesto, la actitud debe moderarse y es complicado estando en un festival alemán desafiar al público indicando que tal como los vikingos lo hicieron siglos atrás, ellos venían a conquistar Alemania, momento en que se escucha un silencio espeso y un par de chiflidos.
Pero la música puede más. Suenan "Down with the Dust", "So Alive", "Riot in Everyone", "Native Nature" y "In the Raw". En el momento de tocar Rebel, Cruz aparece en el escenario sobre una moto. Wacken, levántate y anda! Fue en ese momento cuando Crashdïet convenció a una audiencia bastante reducida, tocando temas de su primer disco y de su reciente Generation Wild.
La banda cierra con "Armageddon" y la gran "Generation Wild". Cuando el show termina, Cruz se sube a la moto y trata de echarla a andar por un par de minutos ante la mirada atenta de la audiencia que finalmente se larga a reír cuando el vocalista se resigna a salir del escenario a pie. Un tema que se echó de menos fue "Queen Obscene/69 Shots".
The Haunted entregó un show donde mostró parte de material de su última placa Unseen, incluyendo "Never Better", "Unseen" y "No Ghost" y el vocalista bromeó diciendo "el color del festival ha cambiado hoy. Pueden cambiar sus poleras negras por una color lavanda o amarilla en la recepción".
Dir En Grey tuvo algunas dificultades de sonido ante una audiencia algo indiferente pero respetuosa. Wacken fue el punto de partida para su Paradox of Retaliation tour por Europa, promocionando su última producción Dum Spiro Spero. (¿Qué pasó con la antigua era de Dir En Grey? ¿Es que los japoneses se olvidaron de temas conocidos como "Child Prey"?).
Luego de su sangriento show en Wacken 2004 con Maniac dentro de su formación, a las 16:15 Mayhem se sube al Black Stage, esta vez con Attila en las voces, arrancando con "Pagan Fears".
Lúgubre y grave, los insignes blackeros van tejiendo una telaraña con "Ancient Skin", "My Death", "Cursed in Eternity", "A Time to Die", "Illuminate Eliminate" llegando a la clásica "Freezing Moon", donde la actitud de Attila es la de un sacerdote en una misa negra; el tipo no se mueve de un punto fijo en el escenario y no se desprende de un crucifijo que sostiene al revés durante casi todo el show.
"Silvester Anfang", "Deathcrush", "Buried by Time and Dust" y "Carnage" precedieron a las grandes "De Mysteriis Dom Sathanas" y "Pure Fucking Armaggedon", con la que el show de los noruegos fue cerrado.
Luego de Mayhem, el público se aproxima al escenario en que Iced Earth se presentará por última vez con su legendario vocalista Matthew Barlow, quien decidió priorizar sus deberes familiares a su carrera musical. La banda abre con "Burning Times" y suena escandalosamente fuerte; acoples por mil y varios otros problemas de sonido que se fueron resolviendo de a poco, pero estuvieron presentes prácticamente durante todo el show debido al volumen mal controlado de los instrumentos, especialmente los bajos.
El setlist sin embargo, estuvo perfecto, incluyendo tracks como la trilogía de Something Wicked This Way Comes, compuesta por "The Prophecy", "Birth of the Wicked" y "The Coming Curse". De Horror Show, el tema elegido fue "Jack"; de "Dark Saga", "Vengeance is Mine", "I Died for You", "The Hunter" y "Violate"; de Burnt Offerings, "Last December"; de The Glorious Burden, época en que las voces eran comandadas por Tim Ripper Owens, fue "Declaration Day".
John Schaffer se acerca a Barlow y realiza un discurso de despedida delante el público que corea el nombre del cantante. La banda se abraza, el cuarteto está emocionado y el público también. Barlow está que rompe en lágrimas y da las gracias a sus fans y a su familia antes de dar el show por terminado con "Iced Earth".
La presentación de los norteamericanos tuvo un valor más emocional que musical. Los temas estuvieron bien elegidos pero los problemas de sonido los empañaron y la audiencia se quedó esperando escuchar canciones como "Melancholy" por última vez en la voz de Barlow.
Era entonces el momento para otro de los monstruos que encabezaban el cartel de Wacken 2011 y que curiosamente, a pesar de su peso, se presentaban en el festival por primera vez: Sepultura.
Y como era la primera vez, el repertorio estuvo de lujo, arrancando con "Arise" y siguiendo con "Refuse/Resist", "Kairos" y el cover de Ministry "Just One Fix". Con el perfecto desempeño de Jean Dolabella en batería, la banda de Andreas Kisser deleitó a la audiencia que está casi en un trance shamánico entre riffs violentos y ritmos tribales. Siguen "Convicted in Life", "Choke", What I do!", "Relentless", "Trops of Doom" y una épica "Territory".
Luego de "Inner Self", el cantante, Derrick Green, toma un par de baquetas y toca los tambores en "Ratamahatta", para terminar con un "Roots Bloody Roots" que fue coreada por todos los presentes en lo que fue uno de los mejores números de Wacken 2011.
Pero la última jornada del evento aún tenía para rato. Era el momento de Avantasia que partió con un Tobias muy compuesto, arrancando con "Twisted Mind". La primera sorpresa vino cuando el gran Jorn Lande apareció en el escenario cantando "The Scarecrow" y "Promised Land", quien como siempre, se lució.
Bob Catley de Magnum ingresó a la plataforma entonces para entonar "The Story Ain"t Over", mientras la lluvia comenzaba a amenazar otra vez y el público aunque cansado y cubierto por capas de plástico o bien, bolsas de basura, fue fiel. Y valió la pena porque en eso sonó "Reach Upon the Light" y el mismísimo Michael Kiske apareció en el escenario a cantar con Sammet, con quien además interpretó "Dying for an Angel".
Pero Avantasia tenía a un invitado pendiente aún y cuando el gran Kai Hansen aparece con sombrero de copa y bastón en mano, cantando las primeras notas de "Death is Just a Feeling" se escucha una ovación masiva que se repitió cuando Hansen interpreta "Lost in Space".
"Farewell", del primer disco de Avantasia hizo a todo el público cantar junto a Amanda Sommerville y Tobias Sammet, seguida por "The Wicked Symphony" con Lande y "Shelter for the Rain".
El momento cúlmine del show fue en los dos últimos temas, "The Seven Angels" y "Avantasia", cuando sobre el escenario se encontraban las leyendas vivientes de Jorn Lande, Kai Hansen, Michael Kiske y Bob Catley junto a Tobias Sammet, Amanda Sommerville, Sascha Paeth (guitarra), Oliver Hartmann (guitarra), Robert Hunecke (bajo), Felix Bohnke (batería) y Miro Rodenmberg (teclados). Cuando en las pantallas se proyecta la imagen del trío Kiske-Hansen-Sammet abrazados, la audiencia se emociona… otra vez.
El siguiente número fue el de los locales de Kreator, que es de esas bandas con cojones, que suena y se ve old school y que es venerada en Alemania. El setlist está bien armado, alternando temas nuevos con material de sus producciones consagradas, entre ellas "Endless Pain", "Pleasure to Kill" y "Betrayer".
El directo de Kreator es demoledor y hay circle pits iguales de monstruosos para un show que fue rematado con las apoteósicas "Flag of Hate" y "Tormentor".
Cuando la noche ya había caído en Wacken, se escucha "Good night, Wacken. We Are Motorhead and we play rock and roll". Bastó eso para que la audiencia fuera poseída por el dios del whisky y la lujuria.
Nada que decir, sea como sea y donde sea, Motorhead es de esas bandas que siempre va a prender, aunque esté corriendo un vientecillo de aquellos que indican que pronto caerá el aguacero. Abriendo con "Iron Fist", pasando por, "Stay Clean", "Metropolis", "Over the Top"y "The Chase is Better than the Catch", Motorhead presenta un show sólido con un parlanchín Phil Campbell y un Micky Dee que sonó a la perfección.
A pesar del reciente The World is Yours, la banda solo toca dos temas de la placa: "Get Back in Line" y "I Know How to Die". Pasaron además "Rock Out", "One Night Stand", "The Thousand Names of God" ; todos de discos más recientes, a los que se sumaron "Just Because you Have the Power" y "Going to Brazil".
Los ingleses rematan su show con cuatro clásicos seguidos uno tras otro: "Killed by Death", "Bomber", "Ace of Spades" y "Overkill", grande Lemmy, grande Motorhead.
La última noche de festival ya casi llegaba a su fin y Children of Bodom se llevó los honores de cerrar la edición número 22 de Wacken Open Air, cosa que a juicio de algunos, debió haber correspondido a los legendarios Motorhead. Sin embargo, los fineses realizaron una descarga de poder que empezó con el tema que abre su nueva placa Relentless Reckless Forever, "Not My Funeral", seguida por "Bodom Beach Terror" y dos tracks más de su última producción: "Shovel Knockout" y "Roundtrip to Hell and Back".
Laiho y los suyos tocaron "In Your Face", "Living Dead Beat" y soltaron un par de temas de sus primeros discos como "Children of Bodom" de Hatebreeder y "Hate Me!" de Follow the Reaper. El setlist de los Bodom estuvo bien pensado, ya que luego de dicho material antiguo, vinieron "Blooddrunk" y "Angels don"t Kill", para luego retomar las antiguas dos producciones nombradas y volver con "Follow the Reaper" y "Downfall", que fue lejos el punto cúlmine de la presentación de los finlandeses.
Algunos soñaban con escuchar "Deadnight Warrior" y gritaban al escenario el nombre del tema para que la banda lo tocara, cosa que no ocurrió porque al parecer Children of Bodom ya dejó bastante atrás sus raíces heavy y sobre todo, aquella pizca de influencia black metal que se dejaba oír en Something Wild.
El show se vio empañado por lo que comenzó como una llovizna y terminó en el diluvio que hace rato todos estábamos esperando y que no duró mucho rato, pero convirtió el recinto en un barrial y provocó un éxodo desde cancha a las zonas techadas. Sin embargo, una vez que la lluvia disminuyó, la gente vuelve a sus posiciones y sobre todo, la fanaticada de Children of Bodom fue sumamente fiel a su banda.
El quinteto tocó una hora terminando con "Are You Dead Yet?" y "Hate Crew Deathroll" y la interacción de Laiho con el público que responde positivamente a sus "holy fuckin" shit", sus varios "fuck you" y "motherfuckers" es simplemente brillante.
Y así, una nueva versión de Wacken Open Air había sido cerrada entre lluvia, barro y rock and roll. Tres días de música non stop, tres días en que el mundo exterior dejó de existir. La noche aún no terminaba y algunos ya lamentábamos tener que volver a la "realidad". Pero es bueno saber que hay un lugar en la tierra donde el tiempo no existe, donde la música es todo, donde la catarsis espanta a los demonios; un lugar que es atemporal y vayas con quien vayas, pasado lo que haya pasado, siempre estará ahí. Un viejo tema dice por ahí que cuando la lluvia cae, luego viene el sereno. Y más de 70 mil almas esa noche durmieron tranquilas, sabiendo que Wacken estará ahí este 2012; que hay un lugar donde volver y que se siente como estar en casa. See you in Wacken 2012, rain or shine!

La versión de Wacken 2012 ya tiene confirmados a Scorpions, Cradle of Filth, Gamma Ray, Ministry, Amon Amarth, Hammer Fall, Forbidden, Six Feet Under y U.D.O.




 
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