Sin lugar a dudas, la primera visita a nuestro país de una banda con tantos fans a lo largo del territorio nacional como
Within Temptation, genera bastantes expectativas. Esto comenzó a demostrarse desde el momento en que la agrupación holandesa anunció que incluiría a Chile como una de las escalas de su gira Sudamericana en el marco de la promoción de su último disco de estudio The Heart of Everything.
El entusiasmo por ver a
Within Temptation en vivo no se hizo esperar; faltando más de quince días para el show, las entradas para palco ya estaban completamente agotadas. Asimismo, se habían vendido más del 70% de los tickets para cancha y galería. Debido a esta situación, comenzaron a circular rumores que hablaban de que se produciría un sold-out para este evento que se perfilaba como uno de los más importantes del metal sinfónico de la temporada.
Pese a que la expectación de los fans crecía a medida que se acercaba el día del espectáculo, no todo fueron buenas noticias para los que esperaban ver a la agrupación tocando en vivo en nuestro país. A pocos días de su presentación en Chile, apareció un comunicado en la página web de
Within Temptation donde se informaba que el guitarrista y cofundador de la agrupación, Robert Westerholt, no podría estar presente en la gira sudamericana. Según se informó, Robert habría decidido quedarse en Holanda al cuidado de su hija Eva Luna, que nació fruto de su relación con la vocalista del conjunto.
Este imprevisto les cayó como un balde de agua fría a muchos de los que esperaban cabecear con temas como Enter, The Dance o The Other Half, donde la participación de este integrante de la banda es fundamental.
A pesar de que esta información desilusionó a bastantes seguidores, el entusiasmo de corear las canciones de
Within Temptation a sólo metros de Sharon den Adel, volvió a motivarlos. A pocos días del evento, aparecieron diversas cuentas regresivas en Internet, donde se esperaba momento a momento la fecha del concierto que finalmente se concretó. La cita era para el 11 de abril en el Teatro Caupolicán.
Después de mucha espera, el día del show finalmente había llegado. A pesar de la alta concurrencia, que pese a los rumores no logró llenar el teatro hasta su máxima capacidad, la entrada fue bastante expedita y cumplió con todos los requerimientos de seguridad que se exigen en un evento de esta envergadura.
A las ocho de la noche, con completa puntualidad y sin mucho preámbulo, se apagaron las luces, dejando el recinto completamente oscuro. Sólo unos momentos después, comenzaron a sonar los primeros acordes de
Aghonya, la banda encargada de telonear a
Within Temptation. Con una propuesta bastante similar a la que presentó la agrupación holandesa en sus primeros discos, los teloneros recibieron una cálida acogida por parte del público, pese a que no fueron capaces de solucionar algunos graves problemas de sonido que persistieron durante los cerca de 30 minutos que duró su presentación.
Poco pasado las nueve, la larga espera de los fans de
Within Temptation llegó a su fin: las luces se apagaron y el símbolo de la banda se proyectó sobre una escenografía que emulaba la parte más alta de una serie de edificios de arquitectura gótica. Con mucha fuerza, los cinco integrantes de la agrupación subieron al escenario en medio de una fuerte ovación del público, que se intensificó cuando comenzaron a sonar las primeras notas de Jillian, una de sus canciones más famosas. La elección de este tema para la apertura del show fue claramente acertada, porque le permitió a Sharon afiatarse inmediatamente con la audiencia. Entre saltos y gritos, los asistentes cantaron junto a la vocalista la canción perteneciente al album The Silent Force, uno de los preferidos de los seguidores de la agrupación.
Luego de la euforia desatada por el primer track del concierto, sonaron The Howling y Hand Of Sorrow, ambos temas del disco The Heart of Everything, lanzado en 2007. A pesar de que no todos sabían las letras, los cabeceos y aplausos de los asistentes acompañaron a la banda mientras tocaba las dos canciones. Sin lugar a dudas, una de las grandes sorpresas del evento llegó a la hora de presentar What have you done. Esta canción contó con la colaboración de Keith Caputo, cuya imagen apareció proyectada mientras sonaba el tema, logrando una perfecta sincronización entre el desempeño de la agrupación y sus recursos audiovisuales. En ese momento, el increíble despliegue de la iluminación alcanzó su mejor momento, haciendo enloquecer a todos los asistentes, que ovacionaron el espectáculo finalizada la pista.
Lo que siguió fue una apuesta un poco más segura: Stand my Ground, una de las canciones más exitosas de los holandeses mantuvo la euforia, tanto en la cancha como en la galería del Teatro Caupolicán. A este frenético momento le siguió uno de casi total calma, cuando la agrupación optó por presentar la balada Forgiven. Pese a que el tema no tuvo la acogida esperada, las más de 3.000 que se congregaron acompañaron la dulce voz de Sharon con las luces de sus celulares y algunos de la vieja escuela hicieron lo mismo con sus encendedores.
A continuación, los holandeses optaron por mostrar varias canciones de su última placa, lo que, tal como se esperaba fue la tónica de la noche. Con temas como The Cross y The Heart Of Everything, la agrupación tomó un riesgo, dejando de lado tracks como Frozen y All I Need, temas bastante más conocidos por ser singles. Otro de los momentos álgidos de la velada fue definitivamente la interpretación de Forsaken, que fue seguida por una sorpresiva coreada de Our Solemn Tour, uno de los temas nuevos de los que más disfrutó el público. A este momento, le siguió uno de los platos fuertes del espectáculo: una breve revisión a los dos discos anteriores del sexteto holandés. Canciones como Mother Earth, Angels y The Promise fueron las elegidas para presentar parte del trabajo anterior del conjunto.
Hacia el final de su presentación en Chile,
Within Temptation decidió continuar con la fórmula de cantar sus mejores éxitos de los álbumes Mother Earth y The Silent Force, intercalando de vez en cuando uno que otro tema nuevo. Fue así como canciones como See who I am, y Memories comenzaron a despedir la presentación de la agrupación en nuestro país. Con el gran tema Ice Queen, se dio el cierre definitivo al espectáculo que duró cerca de a una hora y media.
En términos generales, el show presentado por los holandeses estuvo a la altura de las expectativas de todos sus fans chilenos, pese a que la calidad del sonido pudo ser mucho mejor, al igual que el orden de las canciones del set list. Pese a estos pequeños inconvenientes, el recién pasado viernes pudimos apreciar una presentación bastante sólida que contó con una iluminación realmente increíble. Gracias a recursos como este, la muestra de la banda europea pudo salir del paso incluso luego de la sorpresiva caída del guitarrista Ruud Jolie, quien fue a dar encima del público que se encontraba en las primeras filas.
Lo único que según algunos podría haber faltado en la presentación, fueron algunos temas de sus primeros discos Enter y The Dance, de los que esperamos escuchar algo la próxima vez que la agrupación visite nuestro país. Anhelamos que este próximo encuentro incluya al guitarrista Robert Westerholt y que ocurra pronto, tal como expresó en sus deseos Sharon al decir “¡Hasta luego, Chile!”. Con esta despedida, comienza un nuevo ciclo a la espera de que la agrupación de metal sinfónico vuelva a darse una vuelta por nuestro país.
Setlist:
01 - Jillian (I’d Give My Heart)
02 - The Howling
03 - Stand My Ground
04 - What Have You Done
05 - The Cross
06 - Hand Of Sorrow
07 - The Heart Of Everything
08 - Forgiven (Acoustic)
09 - Our Solemn Hour
10 - Forsaken
11 - The Promise
12 - Angels
13 - Mother Earth
14 - Truth Beneath The Rose
– Encore –
15 - See Who I Am
16 - Memories
17 - Ice Queen